EL SEXO EN LA CF
por Iñaki Fariña y la A.G.A.S.F. (asociación galega de ciencia-ficción)* / Mayo'98

*E gracias a Daniel pola sua colaboración


El sexo ha sido, es y será tema de discusión en todos los ámbitos de nuestra vida. Cuando queramos polemizar podemos acudir a él, pues las opiniones vertidas hacia este tema nunca dejarán de evolucionar para unos y de involucionar para otros. Es uno de los temas con mayor abanico de posibilidades y a la vez mayor extremismo en sus diferentes posturas.

La ciencia ficción, por sus propias cualidades, es un volcán de ideas respecto al sexo. Pero lo que podría parecer un vergel de narrativa, se sustenta con escasos mimbres, ¡pero qué buenos son!, a lo largo de su historia. Así, podemos decir que el inicio, tímido pero espectacular, lo marca Philip José Farmer que a principios de la década de los sesenta tuvo la justa fama de haber sido el primero en llevar a la ciencia ficción el tema del sexo, primero con seriedad en la novela Los amantes (1961) apareciendo antes en la revista Starltling Stories en 1952, donde trata la relación entre un terrestre y una nativa del planeta Ozagen hasta sus últimas consecuencias, y en la colección de relatos Relaciones extrañas (1960) sobre los primeros encuentros entre distintas razas, ambos libros editados por Orbis en su biblioteca de ciencia ficción en 198520 y 34 respectivamente; y después en forma casi pornográfica con La imagen de la bestia (1968) editada en Anagrama. También es de esta época la novela Venus más X (1960) de Theodore Sturgeon editado en Orbis38 (1985) y finalista del Hugo de 1961, una notable anticipación de la cf feminista de los años setenta. En ella un hombre contemporáneo es misteriosamente trasladado a otro mundo donde los nativos no son hombres ni mujeres, sino hermafroditas. Todos están completamente equipados con los órganos genitales de ambos sexos, y todos son capaces de parir. El objetivo principal es mostrar que aun hoy, en el sigo veinte, las distinciones entre los sexos están desapareciendo. Hay un cuento de este autor de 1951 llamado Regla de tres cuya historia va de unos seres sin forma material, que configuran entidades compuestas por tres miembros, se introducen en diferentes personas para estudiar el odio, pero los humanos son bígamos y…, posiblemente sea la primera sugerencia en la cf de que el amor no tiene por qué estar limitado por género o monogamia; está editado por Martínez Roca en su colección Gran Super Ficción (1990) en la antología de relatos Las estrellas son la estigia.

Posiblemente lo que hizo madurar al género respecto al sexo fue la maravillosa, increíble y arriesgada propuesta que lanzó Harllan Ellison en 1967 con sus Visiones Peligrosas, editadas por Orbis en los nº 10,11 y 12 en 1985. Fue una antología de 33 relatos originales escritas por 32 autores de muy diversos estilos, están casi todos los grandes: Robert Silverberg, Frederik Pohl, Philip K. Dick, Larry Niven, Fritz Leiber, Poul Anderson, Damon Knight, Theodore Sturgeon, J.G. Ballard, John Brunner, Roger Zelazny, Samuel R, Delany, el propio Ellison… debe ser la mayor antología de ficción especulativa jamás publicada. Y en palabras proféticas del autor en su introducción: "esto que tienen ustedes en sus manos es más que un libro. Si tenemos suerte, será una revolución". Y lo fue. El editor solicitó a los autores esas historias calientes que no se atreverían a publicar en otro sitio o que ya habían sido rechazadas por algún editor. En relación al tema tratado tenemos: Jinetes del salario púrpura (Hugo 1968) de Philip José Farmer, sobre la vida de un pintor que pinta con la ayuda de su pene y de las memorias inéditas de su abuelo tituladas de como mamé del Tío Sam y otras eyaculaciones privadas. El sexo y/o el señor Morrison de Carol Emshwiller, una extraña historia sexual sobre otros tipos de sexos aparte de los dos que conocemos. Si todos los hombres fueran hermanos, ¿dejarías que alguno se casara con tu hermana? de Theodore Sturgeon, una historia sobre el incesto. Por siempre y Gomorra (Nébula 1967) de Samuel R. Delany, el primer relato de este autor, que trata sobre los astronautas del futuro, los espacianos, y su peculiar característica, no tienen sexo, por culpa de las perjudiciales radiaciones del espacio.

Con esta base narrativa, en 1969 Ursula K. Leguin escribió una de sus mejores obras, La mano izquierda de la oscuridad (Hugo 1969 y Nébula 1970) editada por Minotauro en 1984, donde hacía una reflexiva introducción de la temática del papel de los sexos en la cf. Aquí el planeta Gueden o Invierno tiene unas difíciles condiciones ambientales debido a las perpetuas nieves, sus habitantes y su sociedad están obligados a la máxima adaptabilidad para sobrevivir. Y esta adaptación incluye el sexo: cada persona es sexualmente neutra hasta el período de celo en que puede, aleatoriamente, desarrollar los caracteres masculino o femenino.

Siguiendo con 1969 aparece Incordie a Jack Barrow, finalista del Hugo 1970 y del Nébula 1969, de Norman Spinrad editada por Acervo en su colección acervo ciencia/ficción 6 en 1975, una historia acerca de la política, de los grandes negocios y de la televisión en los Estados Unidos de un futuro cercano, con duras críticas al poder y la corrupción, que por primera vez en cf utilizaba palabras obscenas y describía los actos sexuales con todo detalle. Esta novela provocó un verdadero escándalo. La cadena de distribución americana Doubleday la rechazó pese al contrato previo ya firmado, y fue la revista inglesa New Worlds, editada por Michael Moorcock la que la publicó a partir de 1968. Como consecuencia de esto la cadena de distribución W.H. Smith decidió eliminar la revista de sus circuitos, circunstancia que aceleró el colapso financiero de la emblemática publicación. A partir de aquí aparecen islas en el océano; en 1973 Crash de J.G. Ballard editada por Minotauro, 1997; novela ardiente y visionaria muy difícil de definir en donde se mezclan las relaciones del hombre con la tecnología, las fantasías sexuales que le provoca un accidente de coche y su obsesión por los accidentes en carretera. En 1974 Caminando hacia el fin del mundo de Suzy Mckee Charnas, editada por Minotauro en 1997. Tras un cataclismo, los hombres culpan a las mujeres, las fems, de todos los males que desembocaron en la destrucción del mundo. Consideradas parias y segregadas del sexo masculino, las mujeres se convierten en una casta especial de siervos, una casta imprescindible para la supervivencia de un orden social en el que los varones han separado el amor de la procreación y mantienen relaciones afectivas y homosexuales sólo con personas del mismo sexo. En 1977 Y mañana serán clones de John Varley editada por Pomaire en 1978, donde en una sociedad polimorfa, en un futuro lejano, los personajes cambian de sexo voluntariamente. El autor analiza las actitudes morales y éticas producto del estado de la tecnología disponible. Fue su primera novela. Ya en fechas más cercanas, 1985, aparece El cuento de la criada de la autora canadiense Margaret Atwood, editada por Seix Barral en su biblioteca breve (1987) premio Arthur C.Clarke 1987; se sitúa en un futuro próximo y describe la vida en lo que antaño fue Estados Unidos, convertido en una teocracia monolítica que ha reaccionado ante los trastornos sociales y ante una disminución progresiva del índice de natalidad con un retorno a la intolerancia represiva de la ideología puritana. Por último en 1995 Nicola Griffith escribe Río lento, editada por Ediciones B en su colección nova108 (1998) y premiada con el Nébula de 1996. Aquí la acción transcurre en una ciudad europea del futuro, donde una pirata informática que ejerce la prostitución recogerá a la protagonista después de haber escapado de un secuestro y la ayuda, introduciéndola en el submundo del robo de datos y en la prostitución, al tiempo que se convierte en su amante. En una nota final aclaratoria, y debido a la turbulenta vida de esta escritora inglesa, declara: Río lento es ficción, no autobiografía. Me lo inventé.

Con respecto al panorama nacional, algo tenemos aunque sea poco y casi todo en relatos cortos. La única novela es la de Elia Barceló, Consecuencias naturales, editada por Miraguano en 1994. En tono de comedia nos cuenta que la Tierra acaba de entrar en contacto con Xhroll, una especie humanoide al borde de la extinción. Los Xhroll son casi estériles, los humanos de una fertilidad inaudita. Las consecuencias de este contacto serán incalculables para las dos especies. En cuanto a relatos, destacar Cenicienta de asfalto de Rafael Marín editada en la antología de relatos Ozymandias por La calle de la Costa en su colección La espada y el reloj (1995), una historia de una prostituta de carretera cuyo deterioro físico iba comprobando el autor, semana a semana, cuando pasaba con su coche y que decidió plasmarlo en un relato de trágico final. Otro sería Machote, machote de Ángel Torres Quesada editado por la AEFCF en su antología anual Visiones 1995, relato que levantó ampollas en el fandom nacional por su aire políticamente incorrecto de machista desaforado. Por último Lo que debe hacer un hombre de Pedro Jorge Romero, salió en la revista BEM56 de Abril - Mayo de 1997, donde se cuenta el amor que siente un hombre por una mujer, el cambio de sexo de la mujer y el posterior cambio de sexo del hombre para intentar reconquistarla/o.

Películas que tratan el sexo en la cf.

· Crash de David Cronenberg. Con Elias Koteas, James Spader, Holly Hunter, Deborah Unger y Rosanna Arquette.

· El cuento de la criada, de Karel Reisz. Con Robert Duvall y Kelly McGuillis.

· Inseparables, de David Cronenberg. Con Jeremy Irons y Geneviev Bujold.

· La mujer explosiva, de John Hughes. Con Anthony Michael Hall, Ilan Mitchell-Smith, Bill Paxton y Kelly Lebrok.

· Enemigo Mío de Wolfgang Petersen. Con Dennis Quaid y Louis Gossett, Jr.


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