Mi nombre es profesor Charles Xavier. Y los mutantes que me siguen y luchan por la paz son los Hombres-X. Fundé la Escuela Charles Xavier para Jóvenes Superdotados para entrenar a mutantes, para trabajar juntos como un equipo, y para proteger al mundo de aquellos cuyo temor y odio amenazaba la paz y felicidad de nuestro planeta. Mis primeros estudiantes fueron Cíclope, Bestia, Hombre de Hielo, Ángel y la Chica Maravillosa. * Pero sus clases apenas habían empezado cuando nos enfrentamos a nuestra primera amenaza: Magneto, el amo del magnetismo. Pero tras su primera derrota, Magneto formó la Hermandad de Mutantes Malignos, una versión oscura de mis Hombres-X. Luchamos contra otras amenazas extrañas y poderosas. Con el uso del detector de mutantes Cerebro, una computadora de mi diseño, descubrimos muchos amigos y enemigos. Mi medio hermano, el imparable Juggernaut, fue uno de los enemigos. Me di cuenta de que los mutantes y los humanos necesitarían aprender a confiar mutuamente si iban a vivir juntos. Yo sabía que muchos individuos (humanos y mutantes) nunca serían capaces de renunciar a su odio, a su temor. Sólo trabajando juntos podríamos superar el odio y el temor. Sólo combinando todos nuestros talentos podríamos cambiar el mundo y hacer de él un lugar seguro para todas las gentes, de cualquier raza, religión, nacionalidad o estructura genética. * Siempre hubo otros (humanos y también mutantes) que no compartían mi sueño. Un antropólogo llamado Bolivar Trask se manifestó en contra de la "amenaza mutante" y aparentemente de la noche al día los Hombres-X se convirtieron casi en enemigos públicos. Trask había creado "centinelas", gigantescos robots para combatir a esta "amenaza". Pero las cosas pronto se salieron de madre. En lugar de proteger a la humanidad, los centinelas (liderados por Molde Maestro) se dispuesieron a conquistarla. Trask sacrificó su vida para destruir sus creaciones rebeladas, y aquella épica batalla casi mató también al Hombre de Hielo. Recordando aquellos días, parece que siempre estábamos luchando alguna nueva amenaza mutante o supervillano. * Las batallas forjaron a mis Hombres-X como equipo. Crecieron de estudiantes sin entrenar para convertirse una fuerza mítica para el bien. A un coste, a pesar de ello: no tenían tiempo para vivir vidas normales. Mientras otros adolescentes hacían travesuras y se enamoraban, los Hombres-X luchaban por la justicia. Y un día, se marcharon a una misión... y sólo Cíclope regresó. Creí necesario reclutar a nuevos Hombres-X. Kurt Wagner (Trepador Nocturno) ágil como la bestia y con la habilidad de teleportarse, Ororo (Tormenta) dueña de los elementos, capaz de controlar el clima, Peter Rasputin (Coloso), capaz de transformar su cuerpo en acero orgánico casi invulnerable, John Proudstar (Pájaro de Trueno), rápido, fuerte, ágil, un super rastreador. Carcayú, con los hipersentidos de un animal, además de esqueleto y garras del irrompible adamantio. Sean Cassidy (Fantasma), amo del grito sónico, y Fuego Solar, capaz de generar bolas de fuego nucleares. La primera misión del nuevo equipo fue rescatar al viejo equipo de las garras de una isla viviente, una criatura-colonia mutante que se hacía llamar a sí misma Krakoa. Las cosas fueron relativamente pacíficas para los Hombres-X después de aquello, pero nada dura para siempre. Las fuerzas del odio nunca descansan. Mis Hombres-X destruyeron a los neo-centinelas en el espacio exterior, pero nuestra nave fue bombardeada con radiación. Los Hombres-X estaban seguros en una cápsula anti-radiación, pero Jean Grey, la Chica Maravillosa, estaba en el puente de mandos, sin protección. Nada humano podría haber sobrevivido a aquello. Nada remotamente humano sobrevivió. * Más aventuras ocurrieron. Ayudamos a Ka-Zar a salvar la Tierra Salvaje. Ayudamos a Fuego Solar a salvar a Japón. Y conocimos al grupo de superhéroes canadienses Vuelo Alfa. Luego, una princesa del Imperio extraterrestre Shi’Ar contactó conmigo... Lilandra. Ayudamos a terminar su guerra civil, y Jean Grey, ahora llamada Fénix, salvó al universo de paso. Pero se convirtió en demasiado poderosa, y casi sin darse cuenta aniquiló un sistema estelar entero. Lilandra decidió eliminar a Fénix por la seguridad del universo. Cuando su guardia imperial fracasó, Jean terminó el trabajo por sí misma. El tiempo nos cambia a todos. Cíclope estaba destrozado por la muerte de su amada Jean. Tormenta se convirtió en la lider de los Hombres-X. Nuevos mutantes se unieron al equipo. Pícara. Control Mental. Gambito. Cada uno con un pasado misterioso. El maligno Apolcalípsis convirtió al Ángel en Arcángel. Alfil, un hombre-X del futuro, se unió a nuestras filas. Júbilo devolvió la exhuberancia juvenil a los Hombres-X, mientras Bestia y Cíclope regresaron para dar la experiencia del equipo original. Estábamos completos. Incluso Jean había milagrosamente regresado a nosotros. * Pero mis pensamientos estaban llenos de temor. Porque Magneto también había regresado. Esta vez, el amo del magnetismo usó su poder para extraer el adamantio del esqueleto de Carcayú, dejando a Logan como un hombre destrozado. Pero en el salvaje ataque de Magneto, también yo me rompí, y juré que Magnus nunca volvería a herir a aquellos que yo amaba. Grité entonces: "¡Basta, Magnus!¡Basta!¡Logan será el último, nadie más sufrirá!¡Causaste la muerte de cientos hoy, Magnus; muertes que yo podría haber evitado de haberte detenido años ha!¡Has matado a demasiados, Magnus!¡Y ya he tenido suficiente!¡Me aseguraré, aquí y ahora, de una vez por todas, de que nunca volverás a matar!" Viendo contraer matrimonio a Jean y Scott tras tantos años, observando a Sean empezando a enseñar a una nueva generación de mutantes a cómo sobrellevar la vida, y sabiendo que, al fin, para bien o para mal, la amenaza de Magneto ha acabado, no puedo dejar de creer que mis Hombres-X, mi sueño... se han convertido en realidad.
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