Unas cuantas reflexiones sobre el disco más polémico de Metallica
HARTO DE MIRAR ATRÁS
DECISIONES, DECISIONES...
¿Al fin y al cabo, quiénes somos nosotros para decir qué es lo que deben hacer James, Lars, Kirk y Jason? Cuando te compras un disco no estás adquiriendo participación en el alma de nadie, sinó pagando el trabajo de un grupo de músicos que ponen sus creaciones en el mercado para que se las compre quien quiera. Le preguntaron una vez a Bono a propósito de alguna de las locuras artísticas a que se dedican los U2 actuales que qué pensarían de ello sus fans de toda la vida, los que se engancharon a la banda con War, por ejemplo. Él se limitó a contestar, con mucha razón pero no sin cierto ápice de acritud, que él no quería tener fans, sinó que quería gente a la que les gustase su música y se la compraran. Así debería ser la relación entre músicos y público. Ellos no te deben nada, tú no les debes nada. Y es por esto que yo habría respetado el camino que Metallica hubiesen elegido, aunque el resultado de su trabajo no me hubiese gustado tanto como de hecho ha resultado ser. En el camino, en la vida de todo grupo de música exitoso, llega el momento de la encrucijada: estancarse o continuar. A mucha gente le gustaría que Metallica se pasase la vida componiendo malas copias de Seek and destroy o Metal Militia. No es mi caso, yo admiro a Metallica porque llegados a la encrucijada han decidido seguir adelante y dejar que su música evolucionase.
EL NUEVO TREN
Metallica se han abierto de orejas. Han absorbido influencias del Grunge y de otras músicas que pululan en la actualidad. Y Hetfield y Ulrich han visto que pueden expresar sus sentimientos y enfrentarse a sus fantasmas interiores como siempre han hecho, desde una perspectiva nueva, que al tiempo es totalmente coherente con su trabajo anterior. En el anterior álbum, el conocido como Metallica o Álbum Negro, y sólo según mi humilde visión, el cuarteto californiano no tuvo el coraje o las ganas de explorar nuevos territorios. El resultado fue cuando menos desilusionante porque había canciones buenas pero caían en cierto modo en una especie de autoparodia. Estoy recordando Struggle within. Yo tenía la sensación por momentos de que aquello no era Metallica, sinó una caricatura de Metallica. Ahora, con Load, tengo la impresión de que nunca tendré la triste sensación de preguntarme ¿Y si Metallica se hubiesen atrevido a evolucionar?
LOAD
Por tener, Load hasta tiene una bonita balada acústica impregnada de Country -género del gusto de Hetfield de toda la vida- que es una enternecedora -y bastante deprimente- carta abierta a su madre. Pero, anécdotas aparte, Load es ante todo un LP fantástico, con letras concisas y brillantes, introspectivas y muy fuertes como ya nos tienen acostumbrados. En el apartado musical, este disco nos trae riffs y melodías que son clásicos recién se escuchan. Y James Hetfield canta como nunca, con una garra y con una variación de registros que a mi me sorprende. Buena música, buena letra. Esto, más allá de consideraciones ociosas o sectaristas, es lo que importa. Load está impregnado de un aura global de osadía al estilo lo sentimos amigos pero nos empezábamos a aburrir y esto es lo que nos sale del alma. ¿Tenéis idea de lo que puede llegar a hartar tocar doce mil veces la misma canción?
LA CANCIÓN DE SIEMPRE
¿Comercial? Seguro. Y me alegro mucho por la música en general porque es un plástico que vale la pena. Y si hay quince millones de gilipollas que se lo compran porque está de moda y lo ponen en los 40 pijopales ¡pues también me alegro! ¿o es que no preferís que el número 1 de ventas sean Metallica antes que Maiquel LLacson o cualquier otro? Cuando Nirvana explotaron, muchos resentidos no supieron apreciar la buena noticia de que por fin el viejo Rock N Roll -disfrazado a la última ornamenta, eso sí- ocupase la cabeza de las listas. Quizás sea muy legendario que el lider de un grupo se pegue un tiro y deje una incógnita sobre lo que hubiera pasado.
CITAS QUE VIENEN COMO ANILLO AL DEDO
"Somos uno y somos iguales luchando por una causa cuero y metal son nuestros uniformes protegiendo lo que somos uniéndonos para tomar el mundo con nuestro Heavy Metal divulgando el mensaje a todos los presentes ven, déjate ir" Metallica Metal Militia, L.P. Kill 'em all
"Busco la verdad y en ti la encuentro cada día es para nosotros algo nuevo mente abierta para una perspectiva diferente y nada más importa" Metallica Nothing Else Matters, L.P. Metallica
"Toda verdad es simple -¿No es esto una mentira duplicada?" Friedrich Nietzsche El crepúsculo de los ídolos.
DISCOGRAFÍA PREVIA DE METALLICA EN ESTUDIO
Kill 'Em All..................................Megaforce / Roadrunner '83 Ride the Lightning......................Megaforce / Roadrunner '84 Master of Puppets.............................Elektra / Roadrunner '86 Garage Days Re-visited....................................Phonogram '87 ... and Justice for All........................................Phonogram '88 Metallica....................................................................Elektra '91
POSTDATA
A colación del Metallica By Four Cellos, el disco en el que cuatro violoncellistas interpretan algunas de las más brillantes sinfonías del cuarteto californiano, sólo puedo decir que aplaudo efusivamente este proyecto y que escuchar el resultado final me ha llegado de orgullo. Los que llevamos años diciendo que el Heavy Metal es a este final de siglo lo que fueron las magnas obras de genios de la música como Mozart y Beethoven a su tiempo, tenemos ahora una prueba más de la validez de nuestra argumentación. Especialmente las composiciones con un deje lastimero (The Unforgiven) lucen tanto o más que en su forma original interpretadas por estos violoncellos metálicos. Simplemente suenan como geniales melodías barrocas, como si fueran (como de hecho son) obras clásicas, en el sentido más convencional de la palabra. Una perspectiva diferente para canciones que son fabulosas interpretadas de cualquier modo (excepto como un maldito remix discotequero, claro ;-). Me gustaría que esos cretinos a los que se les llena la boca de tópicos destinados a desacreditar el Heavy Metal a la primera de cambio, escuchasen con detenimiento este disco. Si sus pobres oídos han tenido la desgracia de no poder entender nuestro adorado ruído, quizás escuchando las impresionantes obras de Hetfield, Ulrich y compañía vestidas de etiqueta, puedan ahora admirar en su justa medida la impresionante concepción de estas composiciones y el grado de virtuosismo estrictamente necesario para interpretar las canciones de un grupo musical que a mi modo de ver en el siglo XX sólo se ve eclipsado por los Beatles.
|