|
 |
Semana del Comic de la Facultad de Bellas Artes
por Sergi Albir / Abril'97 |
 |
Del 12 al 14 de marzo se celebra la Semana del Comic en Bellas Artes. Esta vez, y a tenor del programa, con montones de invitados -ya propios, ya extraños- se presenta como el más importante de los encuentros valencianos en el mundo de la viñeta, desbancando a la grisácea Semana de Alaquàs, demasiado acomodada en sus últimas ediciones. O al menos, esa era la tesis que mantenía Álex Muñoz, el director del certamen. De momento, ya se puede decir que las cuatro librerías especializadas más populares de la ciudad se han sumado al evento, plantando sus stands por los pasillos del edificio del politécnico. Además, unas cuantas paradas de fanzines. Entre otros El Pétalo Ácido, Malo Malone y Como vacas mirando al tren, que muestra un número uno no solo bien editado, sino realmente interesante en contenidos. Carlos Maiques, autor presente en multitud de revistas valencianas, y también en ésta, lamentaba no poder tener hasta el último día su nuevo número de Arroz, ya que Malasombra todavía tardará algunos meses en volver a dejarse ver.
Ayer se inauguraba y se homenajeaba a Futurama por sus quince años. Curioso, porque la librería ya había celebrado aniversario con fiesta, invitados, canapés y tarjetas realizadas por una larguísima lista de ilustradores, muchos de ellos de renombre internacional. La conferencia de Paco Roca y Jesús Yugo sobre como colorear mereced a un ordenador, se dejó ver gracias a una enorme pantalla francamente espectacular en el Salón de Actos de la Facultad de Bellas Artes. Pero lo más interesante parece lo que está por venir: las mesas redondas, la primera, bajo el lema de "TeBeO que no Te BeO" con presencia de editores y autores como Oscar Mora, Gerard Miquel o Sento, y una segunda, para mañana viernes que plantea el pujante debate sobre las líneas de cómic de superhéroes realizadas por y para españoles, estandarte de las cuales es Iberia Inc. La mesa contará con el dibujante de la serie, Rafa Fonteriz, así como con críticos y autores.
Volviendo a la cuestión de los invitados, si hay uno que brilla con luz propia es, sin duda alguna Gilbert Shelton. El autor de los Freak Brothers y Fat Freddy's Cat le ha cogido muchísima afición a acudir por España cada vez que se le invita, y sin exigir nada a cambio, con lo cual ya ha conseguido incluso hablar castellano. Shelton vendrá acompañado de su editor y amigo, Josep MĒ Berenguer, el hombre que ha conseguido mantener a El Víbora contra viento y marea, y que hará las veces de traductor si Shelton no acierta a soltarse en la lengua de Cervantes. Max también se acercará a Valencia, si bien apenas es noticia: su última obra se presentó aquí y cada poco tiempo se acerca.
La iniciativa suele ser lo más loable de cuantos eventos relacionados con el cómic se producen en la Comunidad Valenciana. Y no porque los resultados desmerezcan, que, dicho sea de paso, suelen hacerlo, sino por lo heroico de predicar en el desierto. Sin embargo, en un arrebato de sentido común, la Semana del Cómic de Bellas Artes se emplaza en el vivero en el que deviene inatacable, en su propio feudo. Y tiene sus pros y sus contras. Por una parte la garantía de la pervivencia, la seguridad del lugar dónde, por definición, encontrarán interesados. Por la otra la estanqueidad, la impermeabilidad para el resto de la sociedad. ¿Es razonable hacer un acto de divulgación en un lugar tan apartado, tan poco accesible? La respuesta está flotando en el aire, recién salida de los labios de su organizador: "Si con doscientas mil pesetas hacemos esto, el día que consigamos un millón alquilamos la Feria de Muestras", afirma Álex Muñoz. Así pues lo casi recóndito del acontecimiento tiene que ver con los poderes del bolsillo de la organización más que con sus propósitos. No se trata de mirarse el ombligo, sino de no tener dinero para comprar unos prismáticos.
|