Concierto de Lagartija Nick + Tahúres Zurdos

Bilbao. 15,16 de Marzo de 1997.

Con motivo del décimo aniversario de IU en el País Vasco se organizaron una serie de actos entre los que destacaba el concierto que cerró la noche del sábado al domingo.

Empezaron los andaluces Lagartija Nick, con bastante puntualidad, quienes arrancaron presentando 4 temas nuevos (y batería también nuevo) entre los que destacó el tema con el que abrieron el concierto y que desconcertó a más de una adolescente que andaba por allí medio despistada sin saber muy bien a quién estaba oyendo: un principio de balada con una segunda parte brutal. Y en ese tono siguieron, con unos temas nuevos que prometen más caña incluso de la habitual en los Lagartija. Luego vinieron temas de sus anteriores discos, con un Algo sucio, algo eléctrico que sonó como un cañón tras unos ajustes en el sonido. El bajo de Antonio Arias sonando como el rotor de un helicóptero de combate y sus letras aguijoneando nuestros cerebros... (¿es esto el grunge andaluz?).

Lamentablemente el escaso público no parecía estar allí por ellos en su mayor parte y apenas respondía a la actuación muy digna de los cañeros andaluces. El grupo lo notaba y tras un único bis se despidió para dejar paso a los protagonistas de la noche (con permiso de don Julio Anguita, claro está) después de regalarnos 45 minutos de rabioso esplendor eléctrico.

Los Tahúres comenzaron con su ya clásico Lujuria un concierto en el que un público notablemente más numeroso disfutó de temas de todas sus épocas, de las baladas, del comedido rock de la banda y sobre todo de la personalidad de una Aurora Beltrán que casi después de 10 años de poesía rockera sigue siendo la voz femenina más personal y más hermosa del rock español. Como siempre ella fue el centro del espectáculo.

Su concierto estuvo bien planeado, con una parte central dedicada a las baladas (esta mujer me sigue estremeciendo después de tantos años con sus intensas canciones y su apasionada manera de interpretarlas) y una continuación más rockera hasta la terminación con unos bises en los que presentó un nuevo tema llamado Miles de besos (en su onda habitual) y donde se lució en solitario con su guitarra. También aprovechó el reencuentro con sus fieles de Bilbao para denunciar intentos de separarla de la banda y la próxima grabación de un disco en directo con el que conmemorarán sus 10 años, y que probablemente graben en Bilbao, su otra casa.

En definitiva, siguen siendo los de siempre. Pese a esta nula evolución, pese a que personalmente no me parezcan muy acertadas las versiones que ahora hacen de algunos temas clásicos en su repertorio (reconozco que estar tocando 6 años la misma canción de la misma manera tiene que ser un coñazo, pero tampoco tiene sentido alterarla ligeramente si va a sonar peor), pese a alguna metedura de pata idiomática, pese a que alguna canción recuerde demasiado a Led Zepellin, pese a cualquier pequeño defecto... ¡sigo amándote, Aurora! Hay pocos grupos que me provoquen emociones, pensamientos como los que me invaden cuando os oigo, Tahúres.

Casdeiro

Concierto de Sugan

Café Ibarra. Barakaldo. 15 de Marzo de 1997.

El café Ibarra - antiguo Ibarra-Kaldu - acogió una noche dedicada a Irlanda con motivo de la fiesta de Saint Patrick, en la que corrió la cerveza Guiness mientras degustábamos la actuación del multinacional grupo de folk irlandés Sugán.

La formación, radicada en Euskadi pero compuesta por miembros irlandeses, vascos (un componente de Oskorri incluido), un gallego y un andaluz, compensó un mal sonido con entusiasmo y simpatía y sus temas conectaron con un público entregado desde el primer momento. La mayoría sentados, con sus pintas de negra, seguían con palmas o con los pies; otros se aventuraban a bailar en la parte más libre del local. Y casi todos disfrutábamos de sus temas, combinación habitual de piezas populares y composiciones propias. Fueron momentos destacados el tema a capella y el solo progresivamente acelerado de gaita del final.

Esperaremos tener la suerte de poder verlos de nuevo con mejores condiciones de sonido.

Casdeiro

Las tiras de SuperAnder

Nuevas tiras del primer superhéroe vasco en Internet:


Ferlop!

Shôjo Manga

¡Por fin! ¡Ya era hora que alguien hablara de shôjo manga en este país! ¿Comorl? ¿Que no sabéis lo que es? ¡Arrrrg! Seguro que habréis oído hablar de Sailor Moon (es inevitable), pues bien, es un shôjo manga (literalmente, manga para chicas). Seguro que muchos ya lo sabíais pero...¿también creeis que todo el shôjo empieza y acaba con Sailor Moon? No, gente, no, el shôjo manga va más allá.

Así que, con el fin de aclarar las cosas acerca de este fabuloso género injustamente incomprendido (aquí, claro, porque en Japón es todo un éxito) y romper este concepto tan estereotipado que todos tenemos de él, os presentamos esta introducción general.

¿Qué es el Shôjo Manga?

Shôjo Manga significa, tal y como indica el nombre, manga para chicas. Aunque generalmente vaya dirigido a un público adolescente femenino sería un gravísimo error menospreciarlo. Además muchos otakus masculinos se han sentido atraídos por algunos títulos de shôjo (¿y sino que nos decís de la mismísima Sailor Moon?). Es como si Video Girl Ai por el hecho de ser publicado en el Shonen Jump (revista para chicos) sólo fuese destinado a un público masculino, ¡por favor! En su publicación en castellano hemos visto que no ha sido así, y si no, fijaos en el correo de la colección, la presencia de otakus femeninas es más que notable. Y eso no significa que ellas sean unas marimachos, como tampoco son afeminados los chicos que les gusta Sailor Moon, X-1999, Marmalade Boy, Vampire Princess Miyu, Tokyo Babylon... Lo mismo que ocurre con el shonen, sucede con el shôjo.
Kamui, de la serie X-1999.


También es un error generalizar. ¡No todo el shôjo manga es igual! Cada obra es única, diferente, como lo son sus respectivas autoras. ¿Verdad que Captain Tsubasa (Campeones) no es igual que Touch (Bateadores)? Ambos shonen pertenecen al género deportivo, es cierto, pero de entrada el tema y el estilo son diferentes, muy diferentes. Pues lo mismo ocurre con el shôjo.

Características

Si Sailor Moon, Marmalade Boy, Candy, Candy, etc... pertenecen a este género es porque guardan entre ellos unas determinadas características que son las que configuran el shôjo manga.

El estilo de dibujo se caracteriza por ser más etéreo, de trazos más dispersos, limpios y suaves. El shôjo, a diferencia del shonen, es menos definido, con pocos fondos y decorados, dando así un trato especial a los personajes y a las relaciones que se establecen entre ellos. En muchos casos abundan las escenas poéticas e idílicas, con gran cantidad de difuminados , flores estrelladas... La utilización de tramas acostumbra a ser menor pero, aún así, resultan más claras que las del shonen. Una clara representante de esta escuela es Naoko Takeuchi, autora de Bishojo Senshi Sailor Moon.

Pero hay shôjos que se desmarcan de estas características, hasta tal punto que a veces nos preguntamos dónde acaba el shonen y dónde empieza el shôjo. Un clarísimo ejemplo es el estudio CLAMP, un grupo de cuatro mujeres que han elevado a obra de arte el shôjo manga con obras tan espléndidas como RG Veda, Tokyo Babylon, X-1999, etc... (¡simplemente geniales!).

En cuanto a la temática, es tan variada que ha llegado a constituir diversos estilos de shôjo manga: desde el heroico-fantástico, últimamente muy de moda (Sailor Moon, Magic Knight Rayearth...), pasando por el yaoi manga, basado en relaciones homosexuales (Zetsuai 1989...), las idol singers (Idol Densetsu Eriko...), las magical girls (Creamy Mami, Maho No Star Magiacal Emi...), el de horror (Vampire Princess Miyu...), el deportivo ( Attack nº one (Dos fuera de serie), The Cherry Project...), el de ocultismo (X-1999...), etc..., llegando hasta el quizás más exitoso como es la comedia estudiantil (Marmalade Boy, Please Save My Earth...).
Miki, de la serie Marmalade Boy.


Otra característica importante es la complejidad de los guiones (sobretodo los de CLAMP), normalmente con una trama amorosa de fondo. Aunque también hay algunos shôjos con un argumento de lo más simplón, como es el caso de los infantiles. El shôjo también se caracteriza por una mayor rapidez narrativa.

¿Cómo nació el Shôjo Manga?

Este género empezó siendo dibujado por hombres en los años 60. Uno de los pioneros fue el mismísimo Osamu Tezuka (el llamado Dios del manga o el Walt Disney japonés). ¿Os acordáis de La princesa caballero? (la han emitido varias veces por TV), pues fue una de las primeras incursiones en el shôjo manga.

Estos autores, incapaces de reflejar los sentimientos de las chicas preadolescentes, como es natural, siguieron los temas de princesas, príncipes azules, huerfanitas y demás derivados.

Fue ya en los 70 cuando un grupo de mujeres tomaron el relevo y causaron una auténtica revolución fundando el nuevo SHÔJO MANGA, tal y como lo conocemos ahora. Dieron un giro total al shôjo utilizando un estilo muy diferente e innovador y tratando temas y conceptos que jamás se habían tocado.

Algunas representantes de esta generación fueron: Moto Hagio (El corazón de Toma), Ryoko Ikeda (Versailles No Bara (La Rosa de Versalles)) y Kyoko Mizuki (guionista) y Yumiko Igarashi (dibujante) al frente de la archiconocida Candy, Candy, considerado como el primer shôjo.

La actualidad

Hoy por hoy todas las obras de shôjo se publican en revistas, tipo listín telefónico, como son Nakayoshi, Ribbon, etc..., que a pesar de tener una tirada un poco más limitada que las publicaciones shonen, ninguna de ellas baja del millón semanal. Su posterior publicación en tomos funciona igual que en el caso del shonen, todo depende de la acogida del lector, que también influye en su posible adaptación animada.

Please Save My Earth, Magic Knight Rayearth, Marmalade Boy, X-1999, son algunas de las OVAs (Original Video Animation), series de anime o películas basadas en shôjos que estan siendo un verdadero bombazo en Japón. Ojalá alguna cadena de TV se animara a comprarlas, que ya estamos hartos de tragarnos por trillonésima vez Sailor Moon y Bésame Licia (¡Arrgg...!).

Por suerte este último año las editoriales se han dado cuenta del buen material que se perdían y han empezado a publicar shôjo. ¡Ya era hora! Últimamente se han dejado ver maravillas como X-1999, Tokyo Babylon, Sailor Moon (a pesar de su horrible traducción)... pero aún quedan muchas otras en el tintero.

En fin, que no decaiga la cosa y ¡SHÔJO MANGA FOREVER!

Wakai Studio - Doki Doki

Emilo Devesa

Atención: este texto forma parte del catálogo Cicatriz editado para la exposición de Emilio Devesa en la Sala Municipal de Alicante. Al catálogo le fueron censuradas sendas interpretaciones críticas realizadas por David Pérez (crítico de arte) y Pepe Miralles (artista conocido por su militancia en favor de un arte comprometido con el sufrimiento que el sida está provocando entre los maricones). La censura corrió a cargo de un señor que opera como concejal de cultura del Ayuntamiento de Alicante.

A Emilio Devesa la realidad se le queda pequeña, incluso le resulta parca ésta o aquélla técnica pictórica o extrapictórica, la que quieras; por eso lo pinta todo, aun el límite del cuadro con la realidad pura el marco, ése que tiene la función de segregar la obra de su entorno, la realidad entienda como acabada, impoluta. Como no es así, como de bienhecha no tiene nada, Devesa la asalta al abordaje y se mete en los puros huesos, los de esa realidad que debe ser corregida, no ya desde sus cuadros, sino, también, desde los marcos como fronteras rotas al descuido; porque aprovecha los últimos resquicios de unión entre su obra y la naturaleza que la envuelve para meterse hasta el fondo en el entorno de la obra: Falta algo, yo tengo otro modelo, otra manera de estar en el mundo, que no sólo es más bonita: Es mejor. Esto, si no se ha entendido aún, supone un modelo de intervención sobre la realidad que aprovecha modelos estéticos propios también entendidos como modelos de belleza corporal, y no sólo práctico-políticos, para realizar un balance penoso con el actual establishment. Invadir la realidad y cambiarla, llenarla es el motivo de la pintura de Devesa: pero mudar hasta lo más íntimo de esas cosas que giran a nuestro alrededor, como en ese cuadro que describe el nacimiento de una nueva mujer y que repite, sólo en parte, el clásico El nacimiento de Venus y describe un pastiche que coge de aquí y de allá ora un plástico, ora una hormona, ora una prótesis y hace que del mismo hombre no ya de la mera costilla del cuento bíblico nazca la otra mujer; en parábola del puede ser hecha, como eso, cualquier cosa, porque no estamos aquí para dejar en paz a las cosas, ha llegado el punto del hartazgo que lleva a revisar el estado de las cosas y cambiarlas. Tal actitud finisecular que cree en el cambio, sólo podía beber en el manantial del modernismo, el que repitió a la Naturaleza misma hasta cambiarla: Y de ésa fuente, ésta pintura de Devesa. Pintura que aparece bajo formas más crueles cuando, desde ese afán por quererlo todo, también se quiere a él mismo como objeto y arte: y, así, Devesa se vuelve nuestro performero expiatorio que recibe todos los golpes y más vituperios: Todos en una extensión de su obra fuera de las fronteras de su cuerpo hasta esa perfección imposible que él sí que conoce. ¿Será para pintarlo todo? ¿Podrá, ya, no dejar lugar por pintar? En ese afán que tiene de extender su pintura más allá de los mismos lienzos. ¿Le permitirá esto expiar de una vez todos sus pecados y sólo pintar, de una vez, hasta la médula?

Ir a ver http://www.ctv.es/BENIART/sala2/sala2.htm

Nilo Casares


Tejeda en el Hormiguero

Es sabido que los posmodernos, hace tiempo, hablaban del redentorismo para referirse a aquellos relatos ideológicos que, teniendo como base los discursos de naturaleza marxista, hacían del futuro un fin abarcable. Esto, dicho de otra manera, es la pieza de Bernardo Tejeda que ahora se expone. Su hormiguero es, estrictamente, la mejor imagen de los cuentos contados para subvertirnos contra el poder: Cuentos que no son otro cuento que el poder con su cara bondadosa para hacernos pensar que el desastre es remediable. No necesita más explicación esta presentación de la bacanal del poder omnimodo.

Nilo Casares

Hormiguero (por Bernardo Tejeda) (.MOV, ~231 Kb).