¿Qué dice la gente...? ¡Def Con Dos!
Def Con Dos + Narco
La Riviera
31.01.97
Abanderados e ideólogos de la independencia y la rebeldía, Def Con Dos
representan de forma muy explícita parte del auténtico espíritu del rock,
intrínsecamente transgresor. Rebeldía, esta vez sí, con causa; la realidad
cotidiana les alimenta y arrementen contra ella desde todas las perspectivas
posibles: con claridad o con ironía; con seriedad o con cachondeo; pero
siempre con la mala leche de quien se cree lo que dice, de quien está
convencido de que HAY que decirlo.
Mayoría de gente joven entre los que llenábamos La Riviera, ¿quizá los menos
jóvenes se han cansado de protestar?; ¿quizá no ven en Def Con Dos al
portavoz adecuado...? Ambientazo, en cualquier caso, para lo que ha sido
la presentación en Madrid de Ultramemia, significativo título de su ya sexto
asalto.
Allí llegaron Def Con Dos con toda su parafernalia, sus emblemas y sus
slogans. Y, aunque sea esto lo que más llama la atención, conviene no
olvidar que, por encima de todo, Def Con Dos cuenta con grandes músicos.
Y no, Def Con Dos no es ninguna broma. Juegan en todo momento con la realidad
más cruda. Todo ello para demostrarnos con cuánta frecuencia esta realidad
supera realmente a la ficción más aparentemente ridícula. Así de podrido está
el mundo.
El tiempo dará y quitará razones, pero a los que encontramos en Def Con Dos a
los portavoces de muchas de nuestras reivindicaciones nos gusta pensar que
realmente son lo que parecen. De momento, un paso más en su conquista del
mundo es la creación de un sello propio desde donde dar salida, y apoyo, a
aquellas bandas que les interesen. Así debería ser siempre, ¿verdad?. Pues
ya tenemos los primeros frutos, personificados en la banda que abrió el
concierto, Narco. En directo, tan incendiarios como los propios Def Con Dos,
musicalmente más radicales incluso, aunque aún les falten tablas y, quizá,
una pizca de originalidad que les evite odiosas comparaciones.
Def Con Dos me sorprendieron la primera vez que les vi. Sé que esta vez no va
a ser así, ahora sé lo que puedo esperar; todo es más predecible, pero no por
ello menos bienvenido. Cierto que su show es bastante lineal, produce la misma
sensación durante la hora y media. Mayoría de temas de Ultramemia y Alzheimer
más sus esperados éxitos cinematográficos y alguna que otra proclama de
asaltos anteriores. Da igual, nos las sabemos todas. Sobre el escenario, una
media de veinte personas, entre músicos que tocan, otros que cantan-proclaman,
un colectivo itinerante de figuras que saltan y algún que otro roadie que,
tras expulsar a un par o tres de los anteriores, se une al resto celebrando
algún estribillo memorable.
Fiesta Def. ¿O le habrán puesto algún nombre específico ya...?
Iñaki Díaz de Etura
Televisión: el opio del pueblo
Criticar a la televisión... nos lo han puesto fácil, ¿verdad?. Parece increíble
el grado de degradación que puede llegar a alcanzar la programación de las
cadenas de este país y, aún así, continúan sorprendiéndonos con bodrios cada
vez más infumables, en cantidad y calidad. La solución, la que vengo aplicando
desde hace tiempo: la abstinencia (televisiva, se entiende). Funciona. Es
realmente gratificante sentirse fuera de ese mundo tan podrido, sentirme dueño
de ese trozo de mi vida que antes me era robado con demasiada, y cada vez mayor,
frecuencia. Romper con el inmovilismo que te sujeta ante el jodido aparato. Te
sientes bien, pero... no es suficiente.
Y no es suficiente porque, como con tantas otras cosas en esta vida, lo
pernicioso no es el medio en sí, sino el uso que se hace de él. Y porque en
nuestras manos está cambiar esa situación.
La televisión, por sí misma, es un elemento positivo; más aún, apasionante, por
todas las inmensas posibiliidades que ofrece como medio divulgativo en todos los
sentidos. Precisamente por eso resulta especialmente doloroso ver en qué se ha
convertido; en qué la han convertido.
La llegada de las cadenas privadas supuso un hito. Supongo que nadie mínimamente
informado esperaría que aportaran calidad; no hay que olvidar que las cadenas de
televisión privadas son empresas y, como tales, su único objetivo es ganar
dinero. El resto de los aspectos son totalmente secundarios. Un planteamiento
así puede funcionar en ciertos campos, pero no en otros, y no en la difusión
televisiva, como la triste realidad se encarga de demostrarnos cada día. Ahora
bien, sí era de esperar que, ante la presencia de dichas cadenas privadas, la
televisión pública evolucionara hacia una propuesta alternativa a aquellas,
cubriendo los huecos que quedan, que son muchos. Y ahí es donde surge mi gran
decepción. Lejos de ésto, la televisión pública ha entrado en la misma carrera
que las emisoras privadas, hasta el punto de que se ha convertido prácticamente,
en lo que a programación se refiere, en una más.
El objetivo de las cadenas públicas de TV, al contrario que el de las privadas,
NO es ganar dinero, sino ofrecer un servicio a la sociedad, contribuir a la
difusión de cultura, información, etc., respondiendo a la demanda que de ellas
hace la comunidad (o, al menos, parte de ella). Todo ello, eso sí, cuidando la
gestión para que el coste resulte razonable y asumible para los contribuyentes.
Pero sin olvidar que los resultados económicos, por sí solos, no justifican la
existencia de una emisora pública de TV.
Bien, esto es algo que todo el mundo sabe, pero que, a tenor de la situación
actual de nuestras cadenas públicas, mucha gente parece haber pasado por alto.
Puedo aceptar incluso una propuesta de televisión pública con una cadena
generalista (eufemismo éste que viene a significar "programación basura") que
contribuya al sostenimiento económico del invento, si eso redunda en otra
cadena con una programación realmente alternativa y de calidad... pero nada más
lejos de la realidad. Lo poco que de alternativo nos queda pulula por ahí a
horas imposibles para su público potencial, condenado al ostracismo, mientras
la mierda cubre de gloria el prime time.
Uno de los casos más sangrantes es la total ausencia, desde hace ya bastante
tiempo, de programas musicales dedicados a la música de nuestro tiempo (rock,
pop, folk, blues, etc.). Ni de actualidad, ni retrospectivos; ni enfocados al
gran público, ni especializados. Nada. ¿Qué justificación hay para esto?.
¿Falta de público?. En absoluto, la audiencia para este tipo de programas
existe. Seguramente, no es tan amplia como la que conseguiría un reality show,
o un cutre-concurso, o qué se yo que nuevos tipos de basura inventados o por
inventar, pero, de nuevo, si alguien piensa que los índices de audiencia
deben ser el primer factor a la hora de programar una cadena pública, estamos
listos. Mientras, los amantes de la música en este país llevamos años alejados
de la parte visual de ese mundo que nos apasiona. Y, por tocar argumentos
económicos, ya que parece ser que tanto preocupan, recordar que la industria
discográfica en general y la del video-clip en particular mueven muchísimo
dinero, y en este país ésta última está prácticamente inexplotada.
Nos dicen que los contenidos de la programación reflejan los gustos y las
exigencias de la mayoría. Y, ¿qué pasa con las minorías?; más aún, yo no
creo realmente que la audiencia sea tan nefasta. Sinceramente, creo que, por
mucha basura que sea capaz de tragar la gente, no nos merecemos la TV tan
horrorosa que tenemos. Una prueba: en este país, y no hace mucho tiempo,
programas como "El hombre y la tierra" o "La clave" eran seguidos
mayoritariamente. Ahora no. ¿Cuál es la diferencia entre el antes y el
ahora?. ¿Es la gente más superficial, más borrega, ahora que entonces...?.
Evidentemente, no, la gente es básicamente la misma. Simplemente, esos
programas existían; y la gente los veía. Ahora no existen, o lo hacen a horas
intempestivas.
Conformismo, uniformidad, doctrina, hipocresía, ignorancia, sumisión... este
es vuestro gueto.
Piensa, vive, crea, haz cosas interesantes con tu tiempo, utiliza de forma
inteligente la televisión... oops... perdón, esto último es ya casi imposible.
Iñaki Díaz de Etura
Las tiras de SuperAnder
Los que tienen el disgusto de conocerme me llaman Jon. Soy 28 años viejo, de profesión dibujante (¡Dios sabe que lo intento!). Trabajo actualmente en Merlín Animación (empresa bilbaína que fabrica dibus).
...Era un infante yo cuando compré un cómic que firmaba un tal John Buscema y ahí nació una devoción. Luego pasarían por mi inquieta retina (es que tengo un tic) innumerables maestros como Eisner, Miller, Bernet, Prado, Mignola, Uderzo o Timm entre los más admirados.
SuperAnder (NOTA: Ander se acentúa en la 'a' y es la forma vasca de Andrés) nació en 1.995. Estas son sus primeras aventuras gráficas realizadas por aquel entonces y personaje con el cual sigo trabajando.
No os paséis con las críticas, que soy muy sensible. Hasta luego.
Ferlop!
Las mujeres son diferentes
¿ o los hombres ?
Soy consciente que estas cuatro palabras me pueden granjear la enemistad, o mejor dicho el recelo, de más de la mitad de la población. Aunque no me espantan las camisas de once varas quiero dejar muy claro que yo me considero feminista, si feminista es la persona que piensa que no debe haber discriminaciones por razones de sexo. Ante cualquier elección, por ejemplo, un puesto de trabajo, éste debe ser concedido al candidato/a con mejores méritos o que mejor pueda desempeñar dicha función. Me niego a defender vetustos argumentos que se basan en una mayor capacidad física masculina en un mundo mecanizado o que creen que el absentismo laboral femenino es mayor debido a motivos biológicos ( embarazo, periodo, etc.) cuando existen cientos de estudios que demuestran hasta la saciedad que los hombres trabajan menos horas por semana.
Aclarada mi posición de partida quisiera justificar el titular. Entre mi grupo de amistades naturalmente hay hombres y mujeres. No sé, pero a mi me parece meridiana la diferencia que hay entre los unos y las otras. Comportamiento, manera de expresarse, puntos de vista diferentes, sensibilidad... No digo que todos los hombres son iguales o se comporten igual o que todas las mujeres actúen de la misma forma. Pero sí, que tanto en unos como en las otras hay unos denominadores comunes que preñan de una u otra manera los comportamientos, diferenciándolos.
Es por esto, por lo que no entiendo esa fiebre igualizante que ciertos grupos hembristas preconizan, desposeyendo de su manera de ser, de su feminidad, a las mujeres por un mal entendido espíritu de lucha igualitaria.
Creo que en la diversidad está la base de la riqueza tanto cultural como personal y cualquier atisbo de igualar los sexos sería una perdida ireparable. Igualdad ante las oportunidades pero diferenciación en la manera de ser.
Esmiríades
Inserte la moneda
Dentro de la irrupción artística que, entre los días 23 de Septiembre y 6 de Octubre, desarrolló el proyecto Movimiento-Inercia en la ciudad de Valencia, destacó la instalación CONTROL de Pistolo Eliza.
Pistolo Eliza (Barcelona, 1965) comienza su carrera con la fundación de un espacio excéntrico -El Purgatori- que desde hace más de un quinquenio presenta jóvenes artistas al mundo. Desde ese mismo espacio -al que ahora añade el Purgatori II, integrado en la RedArte de espacios ni comerciales ni institucionales-, Pistolo Eliza ha venido ofreciendo sus distintas facetas plásticas: la fotografía, la escultura, la intervención, el tebeo, la performance (varias realizadas en clubes de baile) y, ahora, el cortometraje y la multimedia, en la que también participa con la promoción de la cultura y música techno desde el colectivo
valenciano move. Ése es Pistolo Eliza.
Qué es Movimiento-Inercia puede saberse en las e-direcciones http://www.upv.es/inercia,
inerweb@pleiade.upv.es o inercia@drac.medusa.es: Más de 300 artistas, europeos, americanos y nipones, realizando casi 250 proyectos diferentes que iban desde el arte digital al óleo sobre lienzo; y entre los que sobresalió la instalación que el valenciano Pistolo Eliza dispuso sobre los andenes de la estación de la RENFE la mañana del 6 de octubre, como concurrido
cierre del proyecto Movimiento-Inercia en Valencia. Tal vez, convenga aclarar que el término instalación alude a los recientes intentos de la escultura por superar su
tridimensionalidad, desde la introducción del tiempo en la percepción de un espectador que se acerca a vivir el conjunto escultórico conexo por un tiempo de lectura con que el autor hilvana las piezas que se exponen. Así, en el caso de Pistolo Eliza, su instalación la formaba una caja central de cristal en la que él se mostraba desnudo y pegado a un micrófono y varios sensores que transmitían la información de su angustia y su pulso cardíaco, una información
cardíaca que se podía leer en ocho monitores que rodeaban a la caja de cristal tras la introducción de veinte duros; si no se introducía la moneda no había información, pues la caja de cristal permanecía a oscuras y los monitores, y altavoces, apagados. Además, esta instalación, tenía un componente añadido de manipulación del espacio público, al otorgarle, a la
instalación, un carácter de objet trouvé -hallazgo- para el espectador, y no sólo para el autor como sucedía en la vanguardia clásica. Quiero destacar esta instalación pública de entre todas las piezas expuestas porque, en ella, Pistolo Eliza consigue reunir sin chirridos de ningún tipo las nuevas tendencias multimedia -del arte digital-, con la performance clásica -la del artista a pelo con sus espectadores-. De la predicación multimedia toma, sobre todo, lo interactivo, aunque supera esa interactividad del ratón de tu ordenador con la, más vieja, sufrida al introducir la moneda en los videojuegos y comenzar la partida. La sesión comienza con un insert coin que inicia el juego, moneda sin la que no hay relación o de como todas las relaciones están mediadas por el comercio, con su correspondiente game over que nos indica que la inversión se ha agotado y no debemos esperar más de ella; o la circunstancia idéntica que ocurre cuando introducimos nuestra tarjeta en el cajero automático. Así están nuestras relaciones sociales, económicamente mediadas. Por eso, al comenzar la interacción, al introducir nuestra moneda, vemos a Pistolo Eliza desnudo, en carne viva -como gusta ver el espíritu romántico al artista-, dentro de una gran urna de cristal custodiada por la información de su pulso hasta su muerte, hasta el final de la partida. La particularidad de esta performance cibermediática, que el autor titula instalaCiONriTualinteRactivahumanOmuLtimedia, radica en no recrearse en la vana espectacularidad de los recursos tecnológicos, sino que atrapa porque desentraña tanto la realidad de lasrelaciones humanas como la expectativa que el espectador se ha creado de la figura del artista: Un sujeto de sensibilidad en carne viva que se inmola por él.
Nilo Casares
Visita en Realidad Virtual a la instalación de Pistolo Eliza (por Bernardo Tejeda) QuickTime Movie (.MOV, ~138 Kb).