Adiós, Rosa, adiós

No hace mucho tiempo tuve que despedirme de una buena amiga por motivos laborales. La destinaban a otra ciudad lo que suponía cierto reconocimiento profesional y significaba un ascenso en su carrera. Pero esto no me hizo feliz. Me alegré ya que su trabajo es muy importante para ella pero los dos sabíamos que la distancia iba a distanciar nuestra amistad. Nos prometimos hacer esfuerzos para que no se rompieran nuestros lazos pero es precisamente el tener que esforzarse en ser amigos lo que hace que la tarea sea valdía. Ser amigos significa justamente lo contrario: estar ahí simplemente porque te apetece y no porque tengas obligación.

Ahora me pregunto si unos cientos de kilómetros son suficientes para borrar de un plumazo las complicidades, el afecto y el cariño que nos teníamos.

Cuando un amigo se va algo se pierde en el alma recita la sevillana y ahora noto en propia carne lo que creía que era simplemente una letra pegadiza. Sí, cuando un amigo se va algo de ti mismo se evapora con él.

Cierto es que, de la misma manera que van, vienen y vamos haciendo hueco a nuevos amigos que al principio eran solamente conocidos y que poco tiempo después no te imaginas tomando copas sin ellos.

Pero el regusto amargo de haber perdido parte de ti no te lo quita nadie, y te das cuenta que si bien el tiempo te hace crecer personalmente las circustancias de la vida modifican y recortan lo que creías que formaba parte de ti mismo.

Quizás las batallitas en el bar o viejas fotografías olvidadas puedan hacer revivir esas partes evaporadas pero es ese vacío de ti mismo lo único que queda.

De algo estoy seguro hay amigos por los que tendrá siempre huecos en mi vida.
Esmiríades

VI Festival Folk Internacional de Mondariz-Balneario

En la noche del sábado 17 de Agosto pudimos asistir a los conciertos que dentro de dicho festival se celebraron en la citada localidad pontevedresa. Organizando todo estaba la asociación juvenil Saidoiro, pero pese a su buena voluntad no pudieron lograr que se hiciesen las actuaciones en el marco del Gran Hotel, por la negativa de sus titulares. De cualquier modo, fue muy aceptable la localización final de los concertos (el Hotel Cemar) y no hubo queja.

El primero grupo en actuar fue Paco Díez y La Bazanca, de Valladolid. Después de algunos problemas de sonido, y cuando la gente ya empezaba a impacientarse, empezó una actuación que sorprendió a más de uno. La simpatía del líder y de los antiguos sones sefardíes de la banda, alternados con piezas más típicamente castellanas (pasodobles, etc.), sacaron a la gente a bailar y fueron un buen aperitivo para lo que había de venir después. Curioso oír el sonido de la gaita castellana...

Siguieron los Dhais, de Lalín, con su folk lleno de ritmo y más cercano a los oídos jóvenes que el sonido más purista y tradicional de gente como Milladoiro. Un bajo eléctrico potente y una flauta protagonista en todo momento llevaban la voz cantante. La gente que había bajado a bailar con Paco Díez ya no abandonaría la pista...

Y como traca final de fiesta la legendaria banda portuguesa Brigada de Víctor Jara. Crearon estos un ambiente especial, con una magnífica comunicación con el público (aunque algún que otro no le cogiéramos alguna palabra al portavoz del grupo, lástima de separación secular del habla portuguesa y la gallega) y la participación de voces femeninas gallegas. Fue una actuación emocionante y enriquecedora: esas gaitas, esa forma de tocar el pandeiro... diferentes de las gallegas y al mismo tiempo iguales. Y el acompañamiento de Uxía, a la voz, como regalo añadido.

Casdeiro

Milladoiro en fiestas de Bilbao

Lugar: Plaza Nueva. Fecha: noche del 23 de Agosto. Semana Grande de Bilbao.

Llego media hora antes del concierto y lamento el atasco producido por los fuegos artificiales: ya no quedan asientos libres. La espera se hace larga por la ansiedad. La gente no deja de pasar y me doy cuenta que desde donde estoy sentado (fuera de la zona de sillas) no voy a ver nada.

Empiezan a sonar las primeras dulces notas y me levanto para ir más adelante. La Plaza está llena sin llegar al abarrote. Un principio muy suave hace huír a los más impacientes de entre el público. Los demás nos quedamos degustando el entrante. Se empiezan a notar algunos problemas de sonido (instrumentos que apenas se oyen, amplificación ruidosa). Pero la noche va cogiendo ritmo: ritmo gallego. Poco a poco se van haciendo con el público. Unas palabras cada pocas canciones: recuerdo a los compositores de música tradicional, anécdotas, dedicaciones a sus colegas vascos de Oskorri, palabras de aliento para los pacificistas de Euskadi (ser pacificista en Euskadi hoy en día parece tan difícil como ser nacionalista vasco, gallego o catalán en Madrid, supongo que después de esto muchos de los de la camiseta Euskal Herria Askatu se marcharon del concierto), recuerdo para los emigrantes gallegos en el País Vasco...

El ritmo fue a más poco a poco. Y la entrega del público también. Al final de la actuación (más de hora y media) ya los habían hecho salír varias veces a gritos de Beste bat! (¡Otra!). Ovaciones considerables. Vascos intentando bailar gallego. Inmigrantes gallegos. Hijos de inmigrantes gallegos haciendo espontáneamente alarde de baile ante los ojos sorprendidos del público. Juventud con signos gallegos en el vestir. Juventud rockera movióndose sin parar al ritmo de la gaita, el violín, el pandeiro... Parejas rastas y alternativas abrazadas y mecidas por los aires atlánticos.

Por unos momentos un olor horrible pareció querer estropear la fiesta: provenía del fuego que le prendían en esos momentos unos críos pro-ETA a unos urinarios públicos en las cercanías. Gracias a Dios soplaba el aire y en seguida se marchó el espectro nauseabundo de la violencia.

Hubo momentos intensos, como cuando el público seguía el difícil ritmo de las palmas portuguesas, o cuando cantábamos Quen puidera namorala (sobre el poema de Cunqueiro) o Rompeu a chiculateira.

En definitiva un regalo para los oídos de todo aquel que desde la morriña por la patria lejana o la admiración por el sonido de un pueblo hermano acudió a la Plaza Nueva de Bilbao mientras a pocos metros reinaba la cacofonía de las fiestas y las explosiones de la violencia.

Casdeiro

Especial Os Diplomáticos de Monte Alto

Historia de un encuentro imposible

A Coruña, 20 de Agosto de 96. Más o menos las 7 y media de la tarde. Hago mi primera entrada en el Parrús. Momento histórico. Bajo las escaleras y allá estoy, en el mítico local de los Diplomáticos. Pidos unos cortos para mí y mi primo que me acompaña en estas últimas horas que voy a pasar en A Coruña antes de volver para casa. No tengo mucho tiempo así que voy directamente al grano: le pregunto al camarero si tienen a vender camisetas del grupo. Me dice que no, que hasta que vuelvan a A Coruña y las traigan, no tienen. Le pregunto por dónde andan, si siguen por el País Vasco (había leído hacía unos días que habían tocado en Gernika con gran éxito). Me dice que precisamente tocan al día siguiente en fiestas de Bilbao. ¡Cagüendiez! No puede ser... Precisamente mañana es cuando me marcho yo para allí... ¡Me los voy a perder otra vez! Siempre igual: yo a Galicia, ellos a Euskadi: historia de un encuentro imposible.

Pero, espera un momento... Yo llego a las 8 y pico, y el concierto será por la noche... ¡Aún podré verlos! ¡Alabado sea Alexandre Finisterre! Así que voy las 12 horas de viaje en tren pensando en el concierto, calentando motores...

Ya estoy en Vizcaya. Llamo a mi amigo Alberto, me doy una ducha e intento enterarme. "Miércoles 21. Os Diplomáticos de Monte Alto. Txosnas". Bueno, la información no es mucha pero confirma las noticias del Parrús. No se especifica el sitio pero no tienen que ser difíciles de encontrar (banderas nakra, &dónde estarán?).

Ya son las doce y estamos recorriendo las txosnas. Un escenario tras otro. Aún no hay rastro de los Diplomáticos. La gente de las txosnas no sabe nada. ¿En cuál de los escenarios podrán tocar? ¿A qué hora? ¿?

Uno detrás de otro por los escenarios van pasando grupos. Pero no Xurxo & Co. Van pasando los minutos, van pasando las cervezas. Me voy poniendo nervioso. Y ¿sic el concierto no era en las txosnas? y ¿sci era en la Plaza del Gas? y ¿si no era hoy? y ¿si bebieron demasiado antes del concierto y no pueden tocar? ... Ya son las 2 y pico de la madrugada y no han aparecido aún ni he conseguido ninguna noticia de ellos. Ya estoy desesperado, derrotado. Mi amigo dice de ir a tomar algo a un garito separado de la zona de las txosnas. Bueno.

Son casi las 3 y volvemos hacia las txosnas. Ya soy un zombie, la cabeza gacha hasta que oigo un sonido castizo de acordeón... A lo lejos veo un grupo en un escenario: ¡¡Os Diplomáticos!! Me acerco a velocidad luz dejando atrás a mi amigo. Allá están, en plena apoteosis, entre un público danzón que llena el pequeño espacio delante del escenario, la auténtica Tropa da Tralla in person. ¿Llevarán mucho? ¿Cuándo habrán empezado? Lo que temía: me he perdido el principio de la actuación. Pero, ¿cuánto más? Le pregunto a un repunante de la txosna de enfrente. Me hace una mueca: que no sabe. Un compañero ve la pasión en mi cara y me lo viene a decir: ya llevan mucho tocando. ¡Horror! ¡Mierda vieja! Siento el pecho reventar entre el infortunio de perder la mayor parte del concierto y el deseo de empaparme de las canciones que queden... ¡Sorpresa: O Tren! O tren que me leva pola beira do Miño... Y a mí me trajo a casa y al concierto más esperado, pero mira tú qué mala suerte... Ahora se trasforman en Fillos de Pita y le meten a las rancheras. Después un Ai vai, un Vivir en Bilbo que fonito é... Y ya está. Se acabó. Apenas 15 minutos. La miel en los labios. Me siento morir. Quiero matar a mi amigo, quiero matarme yo por hacerle caso: justo nos fuimos de las txosnas cuando debieron empezar a tocar, justo antes de pasar por el escenario donde efectivamente iban a tocar. ¡Cagüentó! No estaba tan súbitamente deprimido desde aquel penalti que falló Djukic... Hay un par de chavalas que me miraban cantar las últimas canciones poniendo el alma en aquellos escasos instantes intentando comprimir en ellos años de espera por ver al grupo más arroutado de la historia, un par de chavalas que me miraban con esa mirada que quiere algo. Pero no podía: me ardía el pecho de rabia. Y al acabar de tocar allí estaban. Allí tenía a Xurxiño, me podía haber firmado el libro, podía haber hablado con él, conocerlos a todos... aprovechar que aquí apenas son conocidos y la gente no los rodeaba, hablarle de lo que es ser gallego vizcaíno, retarles a una partida brava de futbolín... Pero no podía. Tenía ganas de llorar de rabia, como los niños pequeños.

Ni tan siquiera pude preguntar por las camisetas.

"Vámonos a casa". Me marcho de morros con mi amigo hacia el tren sin decir más. Sólo quiero llegar cuanto antes a Barakaldo y esperar que esta noche me estalle el pecho y salga del agujero una nécora rabiosa.

Casdeiro

Concierto de Os Diplomáticos de Monte Alto en Santurce

Primer día de fiestas en el barrio de Mamariga en Santurce (Vizcaya). Primer concierto de fiestas: Os Diplomáticos de Monte Alto. Allí estábamos hora y media antes del comienzo de la actuación acercándonos al escenario donde estaba el grupo probando sonido. Atrás quedaba la inesperada llamada de Xurxo Souto en la que me avisaba del concierto y me hablaba de lo mucho que les había emocionado mi carta. En ella echaba fuera de mí toda la rabia que me llenó cuando me perdí la actuación que habían tenido en fiestas de Bilbao, gran concerto por lo que me contaron. Ahora no podía creer en mi suerte: pasaba de la tristeza más profunda por perder de ver al grupo tras años de buscar y disfrutar sus discos e intentar verlos en directo, a la alegría absoluta de recibir su llamada y tener la oportunidad de no sólo verlos en directo sino conocerlos en persona.

En cuanto bajó Xurxo del escenario para saludarme llegó una nueva y maravillosa sorpresa: ¿Has visto quién está con nosotros tocando a guitarra? Manu, de Mano Negra. Entre los cegadores focos tardó en encontrarlo, pero no había duda: allí estaba el carismático inventor de la patchanka, disfrutando la prueba de sonido entre sus amigos Diplomáticos.

El amable Xurxo Souto nos acompañó a presentarnos a su simpática moza y pudimos tener nuestra primera conversación. Lo dejamos en seguida que fuera a seguir con las pruebas y fuimos a tomar algo mientras acababa de cocerse el caldo.

En la espera apenas algunos viejitos en los bancos y chavalada con pegatinas de Marihuana legal ya. No parecía esperar nadie al grupo.

Poco antes de las doce de la noche se apagaron las luces de la plaza y minutos después empezaba el concierto con un sonido poderoso de tambor, como de tronada, tribal, castizo, mientras la voz de Xurxo surgía directa y apasionada. Comienzo vibrante que dio paso a una variada serie de temas de los tres discos, entre los cuales no paraba de sonar a manera de interludio Ai vai, pieza original de su invitado Manu Chao. Entre las canciones conocidas que tocaron estaban: Talleres Carnotxo, O Incrible Bestilleiro, Castiburón, Como o Vento, Gaiteiro, Vivir na Coruña (versión Santurtzi), Fura Futbolín, Peito de Uralita, Apaja o Kandil, Terra Brava, Platinos, San Furancho, un medley A tropa da tralla / Non chas quero. En la parte final del concerto, como habían hecho en el concierto de Bilbao, se trasformaron en Fillos de Pita para tocar O Tren de Do Barro, Anselma... En medio del concierto salió de las sombras de un lado de la batería, donde participaba en la percusión, Manu Chao que agarró la guitarra para tocar un tema de Los Carallos, su antiguo grupo, y un genialmente improvisado Marihuana blues. La gente se quedó totalmente sorprendida (¿podía ser realmente él? ¿con esos gallegos?). Entre ese detalle, la simpatía brava de Xurxo hacia el público explicando los temas, hablando en las introducciones de los marineros, de lo bonito que es tener un hijo jevi, de Alexandre Finisterre, de los repunantes (Michel, la Obregón, Jesulín -con foto que adornó durante un rato el micro-, Rociíto...), la bandera independista gallega, la ikurriña con los escudos de las siete provincias... se ganaron a un público que en su inmensa mayoría no los conocía apenas de nada. Las primeras filas disfrutaron de mocho espacio para bailar a gusto y por atrás no se estaba nada mal porque si bien había bastante más gente de la que se podía haber esperado unas horas antes, se estaba holgado.

Pese al cansancio del viaje y el poco dormir el grupo hizo un concierto enérgico, como no puede ser de otra manera.

Y pese a toda la energía gastada en el escenario aún les quedó suficiente para aguantarnos a los pocos pesados que los abordamos al final para entrevistarlos o pedirles firmas o camisetas. Tras las entrevistas todavía tivieron fuerzas para ir a sumergirse en la fiesta entre nuevos y viejos admiradores (y admiradoras!). Entonces fue cuando hablamos entre la cerveza y el kalimotxo de las posibilidades de Internet, de las luchas propias de cada uno, de la fiesta, de las nacionalidades, de la paz y la violencia, de la nueva revista bravú dirigida por Pereiro, de planes musicales... e incluso pudimos disfrutar de la versión a capella que Manu Chao y la moza de Xurxo Souto hicieron del Me estoy quitando de Extremoduro. ¡Gracias, Diplomáticos, por vuestra simpatía y cariño y poder! ¡Gracias, Manu Chao, por tu naturalidad y que sigas redescubriendo esa Galicia que tanto te ha impactado en el corazón!

Foto de Casdeiro con Os Diplomáticos, Manu Chao e xente de Pititako Irratia (emisora de radio de Santurtzi).

Saludo en exclusiva de Manu Chao para los lectores de Synapsis (WAV, 50 Kb).
Saludo en exclusiva de Xurxo y Mangüi de Os Diplomáticos para los lectores de Synapsis (WAV, 143 Kb).

Casdeiro

Entrevista con Xurxo Souto de Os Diplomáticos de Monte Alto

Por lo que se ve venís a tocar mucho al País Vasco. ¿En qué lugares de Euskadi tenéis más éxito? ¿Vais a tocar a otras autonomías?

Bueno, en general la gente del País Vasco, la gente de Euskadi es apasionada, bravú, entonces no podemos hacer un escalafón así de sitios donde tenemos más éxito: la respuesta es siempre buena. Hombre, en los sitios donde hay más gallegos notas que la gente sabe mejor los temas, ese tipo de cuestiones, pero a ese nivel. Hemos tocado en sitios totalmente diversos: no sé, desde fiestas en Bilbao (que llegaste tarde) que es un sitio grande, a poblaciones como es Tolosa (en Eibar no tocamos, porque llovió)... una vez tocamos en un sitio que se llama Markina, un sitio muy pequeñito al que fuimos a tocar, que aparte allí no había ningún gallego y para nosotros fue lo más bonito porque es decir allí conquistar a un público que está totalmente fuera de nuestro contexto fue algo totalmente poderoso, bonito.

En cuanto a otras autonomías pues hemos tocado bastante (bueno, un par de veces) en Barcelona, en Zaragoza (en el ZZ Rock) y nos han llamado para las fiestas del Pilar, vamos por Madrid también a veces y por Asturias. Queda gran parte de la Península Ibérica por conquistar todavía.


¿En qué medida ha influido Kaki Arkarazo en el sonido del último disco, a parte de su participación con la guitarra en una de las canciones? ¿Esas introducciones a base de caja de ritmos en plan hip-hop son cosa de él? ¿Pensáis evolucionar hacia vuestra parte ranchera, blues o rapper?

Pues eso: en la pregunta ya introduces elementos de la respuesta. Kaki participó principalmente (a parte de que como es un hombre con mucha cabeza pues impregna todo lo que hace, porque allí era productor) esas transiciones en plan hip- hop efectivamente las hizo él, a parte hizo colaboración en la guitarra... y sobre todo nos dio espíritu, ánimo para hacer las cosas con un poco más de cuidado porque hay algo así consustancial a nosotros que es ese principio de ser tan chapuceros que vale, una cosa es ser apasionados pero si eres quien de lanzar un mensaje apasionado pero en un continente además perfecto o inteligible pues el mensaje va a ser mucho más contundente. Eso en cuanto a lo de Kaki.

En cuanto a la evolución no sé hacia dónde vamos a tirar. Supongo que, el principio es eso, la bravura, en la forma que sea. No tengo muy claro por dónde va a ir el asunto.


¿Os consideráis en cierto modo los abanderados del llamado rock bravú? ¿Os parece que será una moda que pasará o va a ser la simiente de todo un nuevo futuro musical en Galicia?

Bueno, más que abanderados somos un grupo más que está implicado en el proyecto. Porque es un proyecto para nosotros muy grande, muy entrañable y absolutamente inédito frente al proverbial odio que hay entre los grupos o tensiones, porque con la historia esta del bravú inventamos una dinámica solidaria entre todos nosotros. Es más, nos reunimos en un pueblecito allí en Chantada hace dos años, decidimos buscarle un nombre frente a ese tópico de los grupos que dicen No, es que yo estoy fuera de cualquier tipo de etiqueta. No, nosotros queremos tener una etiqueta y a lo mejor lo que puede ser una moda es la etiqueta en sí, el nombre bravú, pero digamos que el contenido que está detrás... eso, un país pequeñito, un pueblo como es Galicia, pero con una expresividad brutal eso es algo que existe y va a existir creo que durante bastantes décadas.

¿Qué hay de la parte literaria del movimento bravú? ¿Qué escritores están en la movida y de qué forma?

Pues, hombre, declarados está un chico de Lugo que es Santiago Jaureguizar, que tiene ascendencia vasca, por cierto,... pero de todos modos dentro del bravú el terreno literario es para mí el más interesante y lo que espero que tenga un futuro más grande, es decir en el sentido de que hay 15.000 historias poderosísimas que contar e que están ahí paradas. Así resumiendo, a mí me llama a atención cómo pueden salir historias tan potentes y tan inéditas. Por ejemplo un marinero gallego a lo mejor no sabe dónde queda Celanova, porque es una ciudad del interior, pero por ejemplo un marinero gallego sabe dónde queda Capetón y Capetón es Capetown, Ciudad del Cabo en Sudáfrica, es dicir que esa visión de los marineros que bautizaron toda la Tierra, eso está por contar, nadie lo explicó. Es decir, hay una literatura por armar inédita. Conocí a un patrón de pesca de Corme, Serafín Mourelle, que este en los años 70, este decía: El mar no es poesía: el mar es trabajo y esfuerzo Y luego decía Yo nací en Corme, me crié en A Coruña, me casé en Noia y viví en el Gran Sol: ¿de dónde soy? Soy del mar más que de ningún otro sitio. Eso ya sí que es poesía. Hay grandes historias que contar por ahí.

¿Cuál es vuestra opinión del resto de gente que anda metida en el rollo bravú? ¿Qué grupos os parecen más interesantes o prometedores?

Nosotros en principio... Es una pregunta muy delicada... En principio nosotros somos solidarios. El principio del bravú es que cada grupo tire por donde quiera tirar, por su camino, pero así personalmente, dentro de ese disco creo que había 12 o 13 grupos tengo una devoción especial por Os Rastreros de Chantada, en concreto ese tema Tractorada... O sea, hacer un tema contra las cuotas de la leche, pues si la hacemos nosotros sería solidaridad de urbanícolas. Ellos trabajan en la Cooperativa Ganadera, son de Chantada, y eso sí que tiene mucha verdad. Por ejemplo, ¿no? Podía hablar de más grupos pero quería destacar a Os Rastreros.

¿De alguna forma se puede identificar el rock bravú con una determinada opción política de la forma que sucedió en Euskadi con el rock radical vasco?

Pues yo creo que no. En las primeras conferencias que tuvimos del rock bravú hablábamos de hacer... que todo lo que nos unía es el amor a la tierra y el amor a la lengua, más que un ideario o una ideología clara o definida. Por ejemplo los Rastreros que te citaba se declaran anarquistas sin embargo están Xenreira, de A Estrada, que son así nacionalistas. Más que una ideología es una idea: la lengua y la tierra.

¿Tenéis éxito entre la gente mayor? ¿Cómo responden cuando os oyen tocar piezas tradicionales pasadas por vuestro potente estilo?

Yo creo que sí porque la gente mayor tiene una devoción especial por el acordeón. Mi abuela decía que allí donde hubiese un acordeón, en una plaza donde hubiese un acordeón, allí había fiesta, había romería. Entonces al ver al Rómulo con el acordeón la gente se entrega.

Vuestras letras no son precisamente intrascendentes, poppies por decirlo de alguna manera.Tenéis rabia en ellas pero... ¿Qué hay más allá de vuestrasproclamas Kontra el mundo, Revolución, Fuerza suficiente para tronzarel universo..? ¿Promovéis algún tipo de reacción política,social o vital/personal en la gente? ¿Contra quién va tanta rabia?

La actitud fundamental es eso. Con toda la modestia del mundo, pero con toda constancia... una constate actitud de subversión. El mundo tal como está no nos gusta y en nuestra pequeña medida, pero medida insistente, estar todo el tiempo rompiéndole la cabeza a quien podamos por estas cuestiones. Y en este momento lo más obvio es eso: la rabia frente a la pérdida de identidad. Tú pones la radio y en cualquier emisora están hablando expertos en macroeconomía europea diciéndonos lo que tenemos que hacer, dándonos lecciones, eliminándonos como individuos. Frente a eso: identidad e creatividad, serían las grandes claves de todo esto.

¿Que haya grupos de rock galegos hace más por la normalización de la lengua que todas las actividades de las instituciones públicas?

Eso está claro. Eso es obvio. De todas formas que haya grupos de rock galegos era algo obvio que tenía que aparecer, era lo lógico, era lo normal, ¿no?

¿Qué pensáis de los grupos gallegos que cantan en inglés: Killer Barbies, Blood Filloas, Rebelde Rojito, Kozmic Muffin..?

Cada quien que haga lo que quiera. Quiero decir que en la másica no hay un ideario: hay que hacer esto, hay que hacer eso... Nosotros podemos explicar por qué hacemos lo que hacemos, pero nunca podemos decir a la gente lo que tiene que hacer.

¿Qué relación tenéis con grupos y públicos del extranjero? ¿Cuál es vuestra relación, por ejemplo, con Manu Chao? ¿Cuándo piensa cantar Chao en gallego?

¡Ya ha cantado en gallego! Hace ya años. Tenía un grupo que se llamaban Les Carallós, en París, y ya cantaban en gallego Aí vai. Y la relación con Manu para nosotros pues ha sido una relación de admiración desde siempre, para nosotros era una estrella del rock and roll. Y ahora descubrimos que es una persona que es un amigo y hay una relación pues muy buena. Por ejemplo para nosotros fue un honor cuando volvió de Colombia y estuvo en Madrid y tal... y esas ganas que tenía de redescubrir Galicia y claro pues nosotros fuimos parte de la gente que le ayudó a redescubrir Galicia. Eso es algo muy bonito.

Me tiene pasado con la gente que me pregunta qué tipo de música tocáis... ¿podría decirse que sois los Mano Negra gallegos?

Ya nos gustaría, pero creo que es un título que nos queda demasiado grande. Esta es una música de usar y tirar, ya te digo. Nuestros padres son de la aldea, nosotros somos de la ciudad, nos gusta la música heavy y los Chunguitos y también nos gustaban Os Satélites y la música tabernaria en gallego. Y de esa mezcla nació lo que somos: algo bastante modesto que sigue siendo modesto con el paso del tiempo, quiero decir que no aprendemos a tocar, pero que, bueno, que tiene su descarga de fuerza vital que para mí es lo más importante.

¿Qué va a pasar esta temporada con el Dépor?

Es que yo desde que se marchó Arsenio Iglesias no quiero hablar del Deportivo. Me niego en redondo. Es más, desde que se marchó Arsenio cada vez me importa menos el fútbol, en concreto el Deportivo.

Casdeiro