Tras el FestiMad de Móstoles se prepara un nuevo macrofestival en un valle de los pirineos leridanos. Aquí tenéis los datos:
Días 12, 13 y 14 de Julio de 1996 (Escalarre - Valls D'Àneu - Pirineus - Lleida - Catalunya). Algunos de los artistas serán:
| David Bowie | día 12 | Suede | día 12 |
| Echobelly | día 12 | Moby | día 12 |
| The Shamen | día 12 | Doctor Calypso | día 12 |
| Dog Eat Dog | día 12 | Es Encantats | día 12 |
| Fun Lovin' Criminals | día 12 | Ja T'ho Diré | día 12 |
| Ktulu | día 12 | M-Clan | día 12 |
| Morcheeba | día 12 | Nightmares on Wax | día 12 |
| Sick Of It All | día 12 | Vancouvers | día 12 |
| Blur | día 13 | Iggy Pop | día 13 |
| Black Grape | día 13 | Underworld | día 13 |
| Albert Pla | día 13 | El Inquilino Comunista | día 13 |
| A Guy Called Gerald | día 13 | Afraid To Speak In Public | día 13 |
| Anestesia | día 13 | Black Cat Bones | día 13 |
| Doomsday | día 13 | Psilicon Flesh | día 13 |
| Recuerdos de Rita | día 13 | The Killer Barbies | día 13 |
| Tijuana No | día 13 | Umpah-pah | día 13 |
| Lou Reed | día 14 | Bad Religion | día 14 |
| Patti Smith | día 14 | Neneh Cherry | día 14 |
| Massive Attack | día 14 | Galliano | día 14 |
| Alius | día 14 | Aspid | día 14 |
| Chucho | día 14 | Doctor no | día 14 |
| Girls Against Boys | día 14 | Komando Moriles | día 14 |
| Moloko | día 14 | Ossdorp Posse | día 14 |
| Peanut Pie | día 14 | Penelope Trip | día 14 |
| Red Snapper | día 14 | ||
Veamos qué dice la organización:
Aunque en España se han celebrado ya otros festivales multitudinarios, esta será la primera ocasión en que van a reunirse en un mismo emplazamiento -durante 3 días, lejos de cualquier gran ciudad y en los seis escenarios del Festival- las más diversas manifestaciones culturales: estrellas musicales de primera línea junto a grupos alternativos e independientes y nuevos talentos, conocidas compñías teatrales y circenses junto a nuevas tendencias de teatro experimental, exhibiciones tecnológicas de la nueva Aldea Global coexistiendo con seculares tradiciones del folklore del Pirineo.
¿Nuestro objetivo? Que la programación se rija en su mayor parte por criterios artísticos y no comerciales y que, sin olvidar a su principal protagonista: la música, Doctor Music Festival sea un evento auténticamente abierto a todas las manifestaciones culturales contemporáneas, en una atmósfera de tolerancia, civismo y respeto por la naturaleza.
Bien, pues allí estaremos para comprobarlo. Para más información llamad al (93) 268 28 58.
Continuamos con mi archivo de radio-barbaridades históricas. ¡¡Más madera!!
---Casdeiro
Una y veinte de la tarde en un semáforo de una gran ciudad. Luce el sol.
-"Oye ¿te puedo hacer unas preguntas?
Eh... Vale, pero luego me compras unos pañuelos..."
Ernesto Noteimporta viste ropa usada y mira de forma desconfiada. 34 años, soltero y perteneciente a un emergente gremio profesional: los vendedores en los semáforos de pañuelos de papel. "Klineros nos llaman" me apunta mientras aprovecha la pausa para encender un cigarrillo.
-"¿Por qué te dedicas a esto?
Joder pa´que va a ser, pa´comer.
-Pero ¿No has encontrado algo mejor?
Ya ves tío, yo antes curraba en peonadas con el viejo pero tuvimos un mal rollo y me piré de casa. Luego un curro aquí, otro allí, en fin y ahora aquí que no está tan mal.
- Ah ¿sí?
Joder estás en la calle todo el puto día. Eso sí, cuando llueve te mojas y cuando hace calor te jodes, pero al menos no estás enchironao todo el tiempo. Hay mucho hijo de puta por ahí suelto, pero también hay buena gente que te da unas monedas. El horario tú lo decides y pa'comer ya sacas.
- ¿Cuántos pañuelos vendes al día?
Según el día.
-Más o menos.
Suelo sacar dos mil o tres mil pelillas. Luego le tienes que quitar lo que te se va en material.
- ¿Quieres decir en pañuelos?
Sí, sí eso." dice mientras interroga con los ojos a los conductores mostrándoles un par de paquetes. Ocho o diez automovilistas giran la cabeza de un lado al otro justo al sentir que los ojos de Ernesto coinciden con los suyos. Regresa al sémaforo.
-"¿Dónde vives?
En casa de unos colegas.
- ¿Recibes alguna ayuda?
Antes cobraba un ayuda del Ayuntamiento pero había que responder a muchas preguntas..."
Afortunadamente para quien les escribe el semáforo vuelve a cambiar de color y Ernesto reemprende el camino que cientos de veces hace al día. El mismo resultado.
-"¿Esperas encontrar algo mejor?
Yo qué sé tío. Me gustaría currar en lo que hacía antes, de peón de la construcción. El trabajo era cabrón pero se ganan unas pelas. Ahora sólo me queda apechugar pa'lante.La cosa está muy mal...
- ¿Qué necesitas para sobrevivir un día?
Oye tío, la gente empieza a salir de las oficinas y a mí me se amontona el curro. ¿Lo dejamos para otro día?
- Que tengas suerte.
Vale tío."
Vuelvo a casa pensando que al fin y al cabo hay personas que conservan su dignidad a pesar de su trabajo o de la pobreza.
Por cierto, dos paquetes de pañuelos de papel son sólo veinte duros. Yo conservaré los míos como recuerdo.
...O más bien debería haberse llamado el FestiColas! Porque mira que tuvimos que hacer colas... Os cuento: uno va allí con los amigos a disfrutar del rock y del ambiente y ¿qué se encuentra? Pues en primer lugar que los supuestos 500 metros desde la estación hasta el parque donde se celebraba la movida eran bastantes más (varios Km hasta la entrada definitiva), luego llegas allí y te estás ¡¡¡3 horas!!! haciendo la primera cola bajo un sol de justicia, apretado contra miles de personas puteadas como tú (algunos fueron previsores y ya llevaban avituallamiento). Luego, cuando a las 15:00 horas, cuando parecía que por fin entrábamos, resulta que no, que hay que ir por otra puerta, al culo del mundo, y una vez llegas allí te dicen que no quedan pulseritas de identificación para darnos. La gente ya pasaba de todo, y saltaba las rejas que rodeaban el parque para meterse dentro (a todo esto, ya nos habíamos perdido a los primeros grupos).
Después de tanta dessventura conseguimos entrar. Recorremos la maravillosa zona de acampada, nos instalamos en un pedregal en cuesta al borde de un río fétido lleno de espumas químicas, vamos a cambiar dinero por la moneda oficial del festival (los "mads", apropiado nombre para lo locos que nos volvieron), y... ¡qué sorpresa! ¡OTRA COLA!
En fin: que a las 12:00 estábamos donde se suponía que debíamos estar para entrar, y gracias a la brutal desorganización del FestiMad nos encontramos que por fin a las 5 y pico de la tarde pudimos empezar a disfrutar de él (aunque estábamos de un gas como para disfrutar...).
¿Es esto normal? ¿Es esto "un festival alternativo"? ¿Es esto organización, señores de creAcción y La Iguana?
Vamos a comentar el juego de estrategia Warhammer. Es un vídeo-juego basado en el universo de Warhammer de la empresa GAMES WORKSHOP, es un mundo de honor y guerra donde multiples razas luchan por su dominio y supervivencia. Es posible encontrar desde curtidos guerreros humanos hasta feroces orkos, pasando por malignos skaven, tétricos no-muertos o majestuosos altos elfos o enanos testarudos entre otros.
El juego es una adaptación exacta del juego de mesa, con sus mismas reglas, pero evitando las tiradas de dados que hay que realizar para decidir combates y eventos aleatorios que son realizados por el propio ordenador. Y por supuesto sustituye al oponente humano con el que no siempre podemos contar.
El juegos como tal esta realizado de forma excepcional, si te gustan los juegos de estrategia aunque no conozcas el universo Warhmmer es una elección muy buena. Aunque para disfrutar plenamente de él se necesita un Pentium con 16 M de RAM y una tarjeta gráfica un poco decente. Lo hemos probado con un 486 DX2 66MHz y 8 M RAM y resultó bastante lento, incluso quitando las texturas y efectos de sonido, pero en un Pentium 100Mhz y 16 M RAM funcionaba espléndidamente. Eso sí, para disfrutar del juego es necesario tener Windows 95, ya que es un programa específico de este sistema operativo.
El desarrollo del juego se basa en descubrir una conspiración producida por los hechiceros de la malvada raza de ratas skaven que desencadenan el transcurso de toda la trama argumental. Que por supuesto nosotros como guerreros audaces tenemos que desbaratar al mando de un ejército mercenario, pequeño al principio pero al que iremos incorporando unidades.
Por encima de fallos y aciertos, por encima de cualquier otra consideración, la pasada edición del Festimad ha supuesto algo tan importante como el que por fin los grandes festivales lleguen a nuestras tierras, después de tantos años de incomprensible ausencia. Con todo el respeto por el resto de iniciativas de este tipo que se han venido celebrando en los últimos años (Espárrago, Benicassim, Pop festival), el de este Festimad a sido quizá, problemente, el primer cartel equiparable en calidad y cantidad a (casi) cualquier otro festival de cualquier parte del mundo; y eso es algo que hay que celebrar sin duda, sobre todo si, como se prevé, significa tan sólo el principio de una gran explosión que no por tardía va a ser menos bienvenida. Es verdad que hubo aspectos negativos, como las cuatro!! horas que nos llevó a muchos entrar el viernes al recinto, o las interminables colas que se organizaron para casi todo, pero qué poco importante, qué pequeño parece todo eso ante la grandeza de un festival de rock. Durante un par de días es como si el mundo fuera sólo eso: música, diversión, aire libre, mogollón de gente en tu misma onda y más música; todo lo demás no existe.
Toda una fiesta de la gente joven en la que sólo se respiraban buen rollo y buenas vibraciones por todas partes. El binomio juventud-música volvió a funcionar, dando de paso toda una lección de actitud y comportamiento, aunque por supuesto quienes tendrían que oír no estarán escuchando...
Desde luego, hay muchos sobresalientes que poner (las bandas, buena parte de los aspectos organizativos), pero el más grande de todos yo se lo daría al montón de almas que nos juntamos allí para hacer de todo aquello algo tan grande y tan especial, una experiencia para ser recordada toda la vida.
En cuanto a la organización, hubo un poco de todo, como es prácticamente inevitable en un evento de estas dimensiones. Vaya por delante, eso sí, el agradecimiento de parte de todos los que disfrutamos del festival a toda la gente que se mojó y que trabajó para que aquello saliera adelante; es fácil criticar lo que está mal, pero, para que algo salga mal, primero hay que hacerlo, y los que hemos organizado cosas alguna vez, a mayor o menor escala, sabemos de lo difícil y, sobre todo, lo ingrato que puede llegar a ser, por el montón de varapalos que se reciben, muchas veces por parte de gente que no tiene derecho a darlos. De todas formas, eso no implica que no haya que señalar los aspectos negativos, que siempre hay alguno, sobre todo si la crítica es constructiva y se hace con la sana intención de mejorar en lo posible.
La entrada al recinto fue probablemente lo peor, seguido de cerca por una zona de acampada muy poco adecuada. Supongo que ambas circunstancias fueron motivadas por una afluencia de público superior a la esperada que desbordó las previsiones y la capacidad de la zona de acampada prevista. Personalmente, también me decepcionaron un poco los comentarios previos a la celebración del festival sobre el lugar en cuestión, a tenor de lo que luego era en realidad: se nos estaba vendiendo un paraíso terrenal cuando no era para tanto, y si no que se lo digan a todos los que tuvieron (tuvimos) que acampar junto a un "río" que era una auténtica cloaca, en una zona prácticamente sin césped. En definitiva, el sitio no estaba mal para organizar un festival, pero no está bien crear falsas expectativas.
Todo esto, y algunas cosas más, como la falta de fuentes (hasta en las fuentes había que hacer cola) son realmente problemas que pueden parecer muy grandes en un momento dado pero que se olvidan enseguida cuando empiezas a ver conciertos y te metes en el festival; pero precisamente por eso hay un aspecto que no se olvida tan fácilmente, porque afecta a la propia percepción que se tiene del asunto, como es la situación del segundo escenario, cuesta arriba; realmente incómodo, deslució más de una actuación. Algo a corregir para el año que viene.
Porque, eso sí, todos estamos esperando ya una próxima edición. Ahora que hemos empezado no nos podemos parar. Mientras, y a lo largo de todo el verano, habrá otros festivales, alguno nuevo, otros potenciados con respecto a su pasado más reciente, y por eso debo acabar este comentario con la misma reflexión con la que lo empezaba: dadnos rock, dadnos música, nosotros pondremos todo lo demás. Ahora más que nunca, y por si había alguna duda, sabemos que aquí también se puede hacer, tan bien o mejor que en ningún otro lugar.
Más detalles para ilustrar el ambiente... Fue un festival para otros sentidos que la vista y el oído: por ejemplo el olfato, saturado del olor a hachís durante los dos días.
Y una orgía sensual los momentos de baile en la carpa dance, sobre todo con el house minimalista y el trance (daba gusto ver tanto rockero bailando totalmente desinhibido y sin prejuicios). Las performances ciber-sado-maso-industriales también contribuían al clima y daban un reposo a los cuerpos. Rock industrial y proyección de vídeos psicóticos para amenizar las actuaciones.
Un fallo más de organización que debemos sumar a los ya expuestos fue la falta de sitios donde cambiar el dinero (sólo dos), donde había que tomárselo con mucha calma y la gente demostró ser muy comprensiva.
Además los WC y el río eran una peste continua (podéis imaginar el resultado de mezclarse estos olores con los vapores del cannabis...).
Y finalmente compadecer a quienes durmieron en el camping, todo cuestas y arena (¿dónde estaba esa magnífica naturaleza que debíamos tener cuidado en no estropear?).
---Casdeiro
Acabábamos de llegar tras las desventuras que ya os hemos contado. Estábamos sentados relajándonos un poquito con la primera cerveza en la mano, a unos cien metros del escenario Madrid Rock, donde los más afortunados ya estaban disfrutando de las primeras actuaciones.
Y nosotros desde la distancia, oyendo a nuestro primer grupo. ¿Qué apreciamos? Pues un buen power-pop, sin derroches de originalidad pero cumpliendo su función. Entretenidos.
---Casdeiro
A estos sí que nos acercamos a verlos al escenario Madrid Rock. Y confirmamos nuestras primeras impresiones sobre el grupo y su hip-hop y ragga lírico hasta extremos sorprendentes. Haciendo auténtico proselitismo de su "Imperio Alfabético Sinfónico" entre la multitud congregada para escucharles y corear sus consignas subidos a las parras (buena atalaya, sí señor).
Rimas más que ocurrentes: inteligentes. Referencias a personajes superheroicos de comic-book... Una auténtica sobredosis de palabras que arrancaba aplausos espontáneos con algunas de sus frases.
Merecen la pena si les aguantas el ritmo mental y musical.
---Casdeiro
Cañeros como siempre no nos defraudaron. Sus tablas (se les notan), su toques zeppelianos, el perro de Josele y un meritorio "Madrileko Neguak" para disfrute de los que veníamos de tierras euskaldunas a un Madrid primaveral.
Quizás faltó algún tema clásico de la banda pero nos hicieron subir la adrenalina bajo el sol de aquel atardecer rockero.
Foto
---Casdeiro
Pasables. Pero un tanto blandos entre tanto rock (actuaron después de Enemigos). La gente, sin embargo, se lo pasó bien bailando sus himnos pop.
---Casdeiro
Unas pocas decenas de almas delante mío y unos cuantos miles más detrás, todos dispuestos a vivir la experiencia Smashing Pumpkins. La magia empezó incluso antes que el propio concierto, en forma de una introducción sobrecogedora que hizo aún más emocionantes si cabe esos momentos tan sublimes que preceden a la salida de los músicos. Entrada que fue tranquila, mientras "Mellon Collie and the infinite sadness" sonaba de fondo, pero pronto empieza la descarga: los primeros guitarrazos con "Where boys fear to tread", y la audiencia enloquece. Billy está inmenso, dominante, con su cabeza recién afeitada y su ya típico atuendo, que era el de muchos más de nosotros aquella noche (I'm your lover, I'm your Zero...). Iha y D'arcy visten chaquetas de cuero; es que hace bastante frío. A Chamberlin casi ni le veo desde aquí abajo, escondido como está detrás de su enorme kit.
La selección de temas fue bastante predecible, es decir, a gusto de la mayoría: potencia, rabia y guitarrazos constantes, con alguna concesión a la delicadeza de algunos de sus cortes más pausados. Fueron sólo 15 temas y es inevitable que algunos de los que cada uno esperábamos se quedaran fuera ("Here is no why", "Muzzle", "Rocket" o "Rhinoceros" fueron algunos de los que yo eché de menos), pero, en conjunto, la actuación respondió a las expectativas razonables.
Repetidas veces se ha hecho alusión al presunto mal ambiente que parece reinar entre los cuatro músicos en sus actuaciones ("... el grupo que toca como si se odiaran unos a otros..."), así como (y quizá a causa de) su astío por todo lo que rodea al mundo del rock (¿dónde he oído esto yo antes?). Bueno, pues al menos en este caso no fue así. Aparte de estar impecablemente bien compenetrados (el concierto fue técnicamente casi perfecto), se les veía distendidos, dialogando entre ellos y, en ocasiones, con el público. Quizá con un cierto poso de arrogancia gratuíta por parte de Billy (nada nuevo bajo el sol, una vez más), pero a este tío se le perdona todo eso, y mucho más si hiciera falta; es un genio, y el resto de los mortales necesitamos a genios como él para ser un poquito más felices.
Al concierto de nuevo. Comenzó con potencia, con un sonido contundente, atronador. Las dos guitarras dan un juego impresionante, y más si una de ellas se llama James Iha. Billy Corgan es la voz, es la presencia escénica, es el genio compositivo; Iha es el creador de unos sonidos alucinantes que reproduce con soltura en directo. Pero, por encima de todo, son Smashing Pumpkins; y suenan a Smashing Pumpkins, o sea, como nadie más en este planeta puede sonar.
Nos dejan descansar con un par de temas suaves y vuelven a golpear. Consignas imperecederas, cada uno ha hecho suyas aquellas con las que más se identifica, tras muchas horas de escucha a sus discos. Ahora tenemos el placer de poder escupirlas de una vez. Come along for the big fight to rock. Seguro. ...and god is empty, just like me. Y más guitarras. Genial, eso que suena ahora es "Today". Cuántas veces soñando con este momento. "Thru the eyes of ruby" suena inmensa, emocionante. The night has come to hold us young. Y, por supuesto: The world is a vampire. And despite of my rage I'm still just a rat in a cage.
Tras una hora justa, se despiden, pero nada en este mundo podía impedir que nos regalaran un poco más de gloria. "1979" y "x.y.u."
Ha sido sólo una hora y veinte, pero yo tardaré bastantes más en volver a este jodido mundo. Today (that day) is the greatest day I've ever known.
Gracias, tíos, desde hoy vivo para volver a veros.
Foto.
Rarezas sonoras (ficheros comprimidos): "Fuck You I Won't Do What You Tell Me..." (¡Versión a capella de Rage Against The Machine!).
"Felís Navidá"
---Iñaki Díaz de Etura
Puede que no vayan a cambiar la historia del rock (seguro que no), pero sería de idiotas no reconocer el valor de una banda como Terrorvision. Potentes y, sobre todo, muy divertidos. Su directo es grande, gracias a sus buenos temas y, en buena parte, a la enorme presencia escénica de su cantante, un performer genial, capaz de hacer bailar a las piedras.
Me da igual que aquello estuviera lleno de quinceañeras más o menos despistadas. Seguro que disfrutaron casi tanto como yo del montón de buenas vibraciones que nos llegaron. Afortunadamente, no todos los ingleses son unos putos engreídos que creen tener el mundo a sus pies; Terrorvision supieron ganarse a su audiencia con buena música y un montón de simpatía. Notable.
---Iñaki Díaz de Etura
Impresionante afluencia de público a un concierto que debió programarse en el escenario más grande. El concierto, sus bajos potentes... como siempre. Les vimos de lejos porque no queríamos morir aplastados y a esta gente hay que verlos con más comodidad. Correctos.
---Casdeiro
Quizá la gran sorpresa del festival. Sorpresa mutua, además, porque creo que hasta ellos mismos estaban alucinando con el jaleo que estaban armando entre un público que apenas les conocía y que necesitó poco más de veinte segundos para conectar y empezar a moverse. De todas formas, nos lo pusieron fácil; su combinación funky-thrash (así lo definieron ellos mismos) no deja indiferente. Energía y buen humor sin concesiones y, además, mensaje
(I am a nigger, you are a nigger, no-sé-quién-más es también un nigger...).
Foto
---Iñaki Díaz de Etura
¡Qué bien nos lo pasamos con estos tíos, tan simpáticos como cañeros! En el apartado musical podemos describir su funcky-trash como una fusión de Living Color con Faith No More. Y la mezcla funcionó. Y sus pintas, futboleras unos, trajes de mujer degarrados otros... Y su actitud, que conectó con el público enseguida. Nos tiraron unas naranjas (tal vez para compensar lo que sus compatriotas hacen con los camiones españoles de fruta...), nos animaron a corear sus consignas comprometidas (todos somos negros), se metieron con el amigo Chirac y sus petardos atómicos... Hasta que les tuvieron que echar, porque si nos dejan les tenemos allí otros 45 minutos más. ¡Supermajos!
---Casdeiro
Punk rock melódico, cañero y enrollado. Estuvieron de gira por España hace unos meses y se ve que se lo pasaron bien, porque se les notaba muy a gusto en el escenario, y eso es casi siempre sinónimo de un buen concierto. A pesar de que la manida etiqueta en cuestión suene casi peyorativa para los puristas de lo alternativo, en privado muchos reconocen que les sigue gustando Green Day. Bracket están en la misma onda, aunque suenan básicamente a ellos mismos. Me da exactamente igual si son punk o no, ni siquiera me lo planteo. Simplemente disfruto con su música.
---Iñaki Díaz de Etura
No sabemos que pasó pero anunciaron que se suspendía por enfermedad...
El power pop tan en boga últimamente por estas tierras tiene también su historia, y Posies forman parte de ella. Una banda trascendente, imprescindible para los amantes del género y para todo aquel que aprecie el talento. Guitarras potentes, melodías intensas, muchas emociones que transmitir. Más apropiados quizá para tocar ante una audiencia que les conozca y les siga, lo cual no es siempre el caso en festivales; no son una banda que enganche por la superficie, sino más bien por el fondo. Gran show el suyo en cualquier caso.
---Iñaki Díaz de Etura
Muy bien. Lo mejor el "Please Return It" (versión estupenda del tema de White Flag). También versionearon a Hüsker Dü.
---Casdeiro
Me dio la impresión de que la mayoría de la gente fue a verles sólo por ir situándose para el concierto que venía después en aquel escenario: Smashing Pumpkins. Estaban esperando y no se implicaban mucho con el grupo, que por otra parte, tampoco ponía nada de su parte: mosqueo porque les filmaban (¿qué pasa? ¿no avisan a los grupos de estas cosas o es pose de niñatos bordes?), totalmente autistas (a su puta bola)...
Al final su música consiguió movilizar un poco a la gente, pero teníamos la mente en otro sitio...
---Casdeiro
El auténtico trallazo que todos esperábamos. Sí, ya se que fue corto, que no hicieron bises... todo ello era predecible a cuenta de lo que venían haciendo en conciertos precedentes. Y ahí se acaban todos los peros que se me ocurren. El resto fue disfrutar de una de las bandas más potentes del momento; potentes en todos los sentidos. Descargando su rabia, que es también nuestra rabia. Contra la máquina. Compromise, conformity, assimilation, submission, ignorance, hypocrisy, brutality... elige uno, todos son jodidos sueños americanos. And I was born to rage against them. Personalmente, el momento en que abrieron con "Know your enemy" fue uno que no olvidaré mientras esté en este mundo. Y eso fue sólo el principio. Después vinieron todos sus temas emblemáticos: "Bullet in the head", a bullet in your fucking head; "Bombtrack"; "Killing in the name"... y temas destinados a serlo, los fabulosos "Bulls on parade", "People of the sun", "Vietnow", "Revolver"; tan incendiarios como los precedentes, aunque lógicamente la audiencia estaba esperando preferentemente aquellos. Lógico, han sido varios años de espera para poder por fin gritar con Zack que no haré lo que me digan; que se nos ha acabado la paciencia y que vamos a recuperar el poder; que se van a enterar, que se van a quemar.
Es una gozada ver a Morello reproducir toda su gama en directo. Realmente suenan todos sus alucinantes efectos. Un paréntesis en la descarga para que Zack coja aire (nosotros también) y vuelta a la carga. Más consignas, más ruido y más, mucha más rabia. Más razones para seguir luchando contra ellos, contra su mundo, contra su yugo, contra su máquina. No nos quieren oir, pero no podrán hacernos callar.
No importa demasiado que su fórmula no esté muy abierta a la evolución; mientras haya rabia, Rage against the machine tendrán razón de ser, y nosotros seguiremos alimentándonos de su energía.
---Iñaki Díaz de Etura
Tras un ligero retraso comenzó su actuación bajo una preciosa luna (e incluso hubo quien vio un cometa de cola difusa).
Nos encontramos con "Bullet In Ya Head" demasiado pronto tal vez (temí que quemasen sus mejores temas al principio), pero supieron matener el tipo durante todo el concierto y no decayó. Zack estab muy quieto al principio pero fue calentando motores hasta entrar en esa famosa epilepsia hard-core suya.
Así trascurrió el concierto, con la emoción a un nivel alto desde el comienzo. Inevitablemente la consigna de "Vivan los zapatistas" resonó aquella noche.
Quizás defraudó un poco el nivel de las guitarras, cuyos efectos no estaban a la altura del disco, pese a que levantan orgullosos la bandera de la naturalidad en sus grabaciones. No sé: algo fallaba.
Pero una cosa por otra: si los efectos de guitarra flojeaban, disfrutamos un extra inesperado: las sirenas de las ambulancias que recorrían el Parque cada 5 minutos le daban un toque perfecto a las canciones.
Lo peor la avalancha de la gente a la salida, lo cual no era de extrañar puesto que era un verdadero cuello de botella debido a la equivocada disposición de los dos escenarios grandes.
---Casdeiro
Espléndidos. Con una propuesta de cierta entidad y muy variada; una puesta en escena colorista y divertida, y un público entregado desde el primer tema.
Uno sabe cuándo es su momento y cuándo no, así que esta vez las primeras filas quedaron para otros, más devotos de la banda; pero aún desde una cierta distancia se pudo comprobar que el supuestamente iba a ser el primer gran concierto del festival respondió con creces a las expectativas.
Rancid no tienen un directo técnicamente exquisito, pero ni falta que les hace, para eso son punks. Su sonido, en cambio, rebosa energía y no carece de esa creatividad que quizá se eche en falta en otras bandas de su misma onda. Son grandes y, más importante, muestran aptitud para crecer. Que así sea.
---Iñaki Díaz de Etura
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